Hillary Rodham Clinton, celebra su triunfo con sus simpatizantes en West Virginia.
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WASHINGTON, D.C.— Hillary Clinton ganó el pasado martes 13 de mayo la primaria de West Virginia pero Barack Obama, quien había dado al estado por perdido, tiene la mira puesta en noviembre y estuvo en Missouri, estado clave en la elección general.

Clinton derrotó a su rival por un amplio margen, del 67 % frente al 26 %. Se calcula que Clinton podría llevarse 15 de los 28 delegados en juego.

Clinton espera que este último triunfo y su anticipada victoria en Kentucky este martes 20 de mayo fortalezcan su argumento ante los superdelegados de que ella es favorecida entre votantes y estados oscilantes (swing) necesarios para ganar la Casa Blanca en noviembre. Se refiere, entre otros grupos, a mujeres y anglosajones de clase obrera con menor preparación académica, así como personas mayores.

Pero en West Virginia, Clinton también apeló a votantes con mayores ingresos, que han favorecido a Obama. Según las encuestas a boca de urna, dos de cada 10 votantes anglosajones dijo que la raza fue un factor al votar y de esos, más de ocho de cada 10 favorecieron a Clinton. West Virginia es más de 95% anglosajón.

Una Clinton fortalecida declaró que "esta contienda no ha concluido…. y soy yo quien está ganando los estados oscilantes". "Soy la candidata más fuerte para liderar a nuestro partido en noviembre y para presidir la nación", agregó. Recordó que ninguno ha acumulado los delegados requeridos para ganar indicando que son "2,209", incluyendo a Michigan y Florida.

Su triunfo, empero, no altera las cifras en su contra: Obama está al frente en superdelegados, delegados comprometidos, voto popular y estados ganados.

*Con información de EFE.