Pablo Rivera, Alberto Morales y Miguel Pérez protestan el cierre de Luz y Fuerza [Foto: Farida Jhabvala/El Mensajero].
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SAN FRANCISCO.— El jueves 29 de octubre, representantes de organizaciones locales se reunieron para protestar la disolución por decreto presidencial de la empresa pública mexicana de electricidad Luz y Fuerza del Centro (LyFC), que dejó desempleados a 44,600 trabajadores el mes pasado.

"Es muy importante solidarizarnos con los trabajadores y el sindicato", dijo Pablo Rivera, uno de los manifestantes, refiriendose al Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) que tiene el cotrato laboral con LyFC.

"Esta es una embestida del gobierno para privatizar los recursos del país para beneficio de unos cuantos y perjuicio de los mexicanos", agregó.

El decreto de "extinción" de LyFC, firmado emitido por el presidente Felipe Calderón el 11 de octubre, citó la "comprobada ineficiencia operativa y financiera" de la paraestatal y pérdidas de 25 mil millones de pesos como justificación del cierre de esta empresa pública, que daba servicio eléctrico a más de 20 millones de personas en la ciudad de México y otros estados.

Calderón ha dicho que LyFC no se privatizará. La Comisión Federal de Electricidad, otra empresa pública, está operando el servicio.

En México, la disolución de LyFC ha causado manifestaciones en varias ciudades del país, incluyendo una marcha convocada por el SME en la ciudad de México el 15 de octubre, que reunió a 33,000, según cifras oficiales.

Hasta la fecha, más de 16,700 ex trabajadores han recibido pagos de liquidación, de acuerdo al sitio de internet de la extinta LyFC.

Inconformes

En el Área de la Bahía, las organizaciones Frente por la Democracia en México y Bay Area Latin American Solidarity Coalition quieren que el gobierno restablezca el empleo de los trabajadores de LyFC, por lo que se manifestaron frente a las oficinas del consulado de México.