Nadeen Elshorafa, de Youth Together, flanqueada por los estudiantes Romena Rojas y David Santeyo [Foto: Farida Jhabvala/El Mensajero].
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RICHMOND.—Más de 500 personas se reunieron la tarde del martes 3 de noviembre, en Richmond High School —el sitio donde hace dos semanas una estudiante fue violada— para solidarizarse con la joven víctima y darle un mensaje al resto del mundo: nos importa nuestra comunidad.

Uno a uno, estudiantes, maestros, personal docente, oficiales electos y vecinos subieron al escenario montado cerca del campo de futbol americano para expresar su apoyo a la estudiante de 16 años que el 24 de octubre fue violada por hasta diez jóvenes en las afueras de una fiesta en el campus de la escuela, de acuerdo a las autoridades.

El incidente fue noticia internacional y engendró una ola de furia e indignación dirigida contra la escuela de 1,700 estudiantes y la comunidad de Richmond.

Sin embargo, la víctima, cuya identidad no se ha revelado, exhortó en su primera declaración pública a que el enojo se canalice a crear cambios positivos.

"La violencia es siempre la opción equivocada", decía la declaración leída a la audiencia. "La gente está enojada por esto. Pero dejen que el enojo cause cambios; cambios que se necesitan para mantener a nuestros niños, vecinos y amigos seguros".

Este sentir hizo eco entre los participantes del evento, organizado por estudiantes y maestros de Richmond High y la organización Youth Together.

Mensajes de odio

La presidenta municipal de Richmond, Gayle McLaughlin también participó.

"Nuestra juventud es mucho más que los que participaron en ese acto horrible", dijo McLaughlin. "Necesitamos levantar a nuestra juventud y seguir diciendo que este tipo de cosas son inaceptables".

En el transcurso de tres horas, estudiantes tocaron música de rock, cantaron, recitaron poesía, y bailaron hip-hop, "gumboot" —con orígenes africanos— y hasta El son de la negra.