Seguido por una multitud, el supervisor David Campos deja el salón de plenos del cabildo citadino, el 10 de noviembre [Foto: Juan Data/El Mensajero].
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SAN FRANCISCO.— La Junta de Supervisores anuló el veto del alcalde Gavin Newsom para impedir que éste siga adelante con su política de reportar de inmediato a la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) a los menores de edad indocumentados que son arrestados por la policía.

El tema de reportar o no a menores infractores ante las autoridades federales de inmigración sigue causando enfrentamientos dentro del edificio municipal de la ciudad. Newsom quiere que los menores infractores sean entregados a inmigración de inmediato; pero la mayoría de los supervisores se oponen.

La iniciativa impulsada por el supervisor David Campos para enmendar la política santuario —anteriormente modificada por Newsom— y asegurarle a los menores indocumentados que cometan una falta el derecho a ser juzgados, y sólo de ser hallados culpables, ser reportados al ICE para su deportación, fue aprobada por la mayoría de los supervisores el 27 de octubre. Pero al día siguiente el alcalde Newson vetó la resolución dejándola sin efecto.

Así que el martes 10 de noviembre la Junta de Supervisores volvió a votar, oponiéndose por amplia mayoría (ocho contra tres) al veto del alcalde.

"Esta es una ciudad que cree en la humanidad y dignidad de cada individuo y ese es un principio básico que nosotros protegemos y no es un principio radical, es un principio que está incluido en la Constitución de los Estados Unidos", expresó Campos después de la votación.

"Lo único que hicimos hoy es decir que estos chicos, aunque sean indocumentados, son personas. Y eso es algo que la Corte Suprema dijo en 1982", agregó.