SAN FRANCISCO.— Como cientos de adolescentes de su edad, Danelia López nació en San Francisco y es hija de padres inmigrantes centroamericanos de clase trabajadora. Creció en el barrio latino de esta ciudad, la Misión, donde en la actualidad acude a la escuela secundaria (High School). Pero a diferencia de un notable porcentaje de jóvenes de su entorno social, Danelia tiene muy en claro una meta: ir a la universidad.
Para muchos jóvenes, el único y lógico camino a seguir, una vez que concluyen la escuela secundaria es iniciar los estudios universitarios. Eso sin embargo, no es una opción que esté al alcance de varios adolescentes de la comunidad inmigrante de bajos recursos.
Uno de los obstáculos mayores para este último grupo de estudiantes es la falta de información adecuada. Varios padres de familia de estos muchachos llegaron a Estados Unidos con un nivel de educación bajo y no conocen ni entienden el sistema educativo de este país.
Otras tantas veces los padres creen que el acceso al nivel universitario está más allá de su alcance económico y ni siquiera tienen en cuenta la posibilidad de que sus hijos puedan seguir estudiando y lleguen a graduarse con un título profesional.
Con la meta principal de contrarrestar este fenómeno, existe en el barrio de la Misión una fundación sin fines de lucro llamada Mission Graduates, cuya finalidad es ofrecer información y apoyo a estudiantes y a sus familias para asegurar y facilitar la transición hacia la educación universitaria de los jóvenes de esta zona de la ciudad de San Francisco.
De estudiante a líder"Descubrí la fundación Mission Graduates cuando estaba en mi primer año de la secundaria" recuerda Danelia. "Me interesé por uno de los programas de después de clases (after school program) que ahí se ofrecen llamado Outdoor Challenge porque básicamente hasta ese punto en mi vida yo nunca había salido del Área de la Bahía".
Tres años han pasado desde entonces y durante ese tiempo Danelia participó en varios de los interesantes programas que ofrece gratuitamente esta fundación a los estudiantes del barrio. Actualmente la estudiante tiene 17 años y no sólo planea empezar su educación universitaria el año entrante, sino que también es miembro de la junta directiva de la fundación.
Como si eso fuera poco, Danelia Casco, la madre de Danelia, hoy también colabora con la organización como consejera sobre temas de prevención de embarazos en adolescentes y transmisión de enfermedades venéreas. Esta ama de casa de origen hondureño se acercó a Mission Graduates en uno de los programas para padres de estudiantes.
Graduados de la MisiónMission Graduates tiene una historia de más de 35 años ayudando a la comunidad. Fue fundada por miembros de la iglesia episcopal St. John y durante la mayor parte de su trayectoria, la fundación llevó el nombre de esa iglesia a pesar de que no se dedicaban a actividades religiosas. En junio de este año, los directores de la agrupación optaron por cambiar su nombre y eligieron Mission Graduates (Graduados de la Misión) porque representa más fielmente su enfoque principal: ayudar a los jóvenes de la Misión que quieren seguir sus estudios universitarios.
"El problema número uno por el cual muchas familias descartan la posibilidad de la educación universitaria es el dinero", explica Jeff Feinman, director ejecutivo de esa organización. "Entonces parte de nuestro trabajo es explicarles que sí es posible", agrega. "Todos sabemos que los padres siempre quieren la mejor educación para sus hijos", continúa Feinman, quien lleva más de diez años trabajando en diferentes servicios para la comunidad de este barrio y es nativo del Área de la Bahía.
Fienman recalca que muchos padres de familia no cuentan con la información adecuada. "Ingresar a una universidad es un proceso muy complicado y si nunca lo has hecho es más complicado todavía".
Por eso Mission Graduates, dentro de sus diversos programas, incluye uno a través del cual se brinda apoyo a los jóvenes para ayudarles a seleccionar centros educativos y con el proceso de las solicitudes de ingreso, un servicio por el cual, según Jeff "las familias ricas pagan hasta 10 mil dólares, pero aquí lo ofrecemos gratuitamente".









