SAN JOSÉ.— El sol quema y se respira humo porque media California anda en llamas. Eso no impide a una inmigrante mexicana de 74 años caminar desde la iglesia del Sagrado Corazón en Willow Glen hasta el ayuntamiento de San José, dos millas más lejos, con el calor del mediodía.
Mariaté Ríos explica que lo hace porque conocía a Vahid Hosseini desde 1981, y siempre fue muy atento con ella y con los hispanos del barrio. "Hay muchas injusticias en el mundo y yo vengo a pedir justicia". Mariaté, quien desde hace años vive en Milpitas, regresó a su antiguo barrio, vestida de luto, a marchar por él. Vahid Hosseini era dueño de una tienda de abarrotes en la calle Willow. Allí se podía comprar comida, pagar facturas y cambiar cheques.
La familia de Hosseini llevaba tiempo aconsejándole que se mudara a una calle más segura. La calle Willow es una calle muy comercial, pero también un punto de encuentro de los sureños, que han proliferado en ese lado de la ciudad. A sus 42 años de edad, Vahid Hosseini, que presidía la asociación religiosa Shea y era admirado por su capacidad para unir a las diversas religiones que integran el grupo, decidió permanecer en la comunidad que tan bien conocía. El 23 de mayo bajó por la calle Willow hasta la Primera, para ir a la oficina de Bank of the West que queda frente al salón Caribe. Llevaba 50 mil dólares cuando recibió un balazo en la cabeza en el estacionamiento del banco, a las cuatro y media de la tarde.
Vahid Hosseini falleció once días más tarde en el hospital y no hay sospechosos ni pistas. La policía se ha esforzado en pedir información, ha participado en la organización de la marcha, ha coordinado una recompensa de 30 mil dólares para quien aporte datos que lleven a un arresto.
"Sabemos que hay gente que tiene información" insiste el jefe de policía Rob Davis, dirigiéndose en español a los participantes de la marcha en la explanada del ayuntamiento el domingo 29 de junio. El capitán de la división oeste de la ciudad, Richard Calderón, ofrece su propio número de teléfono celular, el (408) 219-6601. "Aquí no hay operadoras, la comunicación es directamente conmigo, a cualquier hora del día", asegura.













