SAN FRANCISCO.— Los inminentes recortes presupuestales a la educación afectarán a los estudiantes del City College de San Francisco (CCSF por sus siglas en inglés), informaron directivos de esa institución durante una conferencia de prensa con medios de comunicación.
El Dr. Don Q. Griffin, rector interino del CCSF y otros funcionarios de ese plantel, acentuaron la importancia de entender tanto la crisis financiera que enfrenta ese centro educativo, así como la manera en que la disminución del ingreso para el año fiscal entrante afectará a la comunidad estudiantil del colegio comunitario.
La reunión se llevó a cabo el pasado 9 de mayo en las nuevas instalaciones del centro deportivo del CCSF, llamado Wellness Center.
"City College ha enfrentado crisis como ésta en el pasado, pero ahora además tenemos una deuda de tres millones de dólares para operar durante este año. Existe un aumento natural en los costos de operación, y el gobierno [estatal] ya dijo que no hay dinero", dijo el rector interino.
Griffin aclaró que aún no deciden cómo reducirán el número de clases sin afectar a los estudiantes que están en proceso de transferirse a la universidad o de obtener algún certificado para integrarse al mercado laboral.
El directivo del CCSF detalló que los programas y horarios de cada periodo escolar se planean con meses de anticipación y por ende es imposible hacer modificaciones en las clases que se han incluido en los semestres de este 2008. Sería más factible, aseguró, reducir clases durante el periodo de verano de este año y en la primavera del 2009.
De 500 clases programadas para este verano se tendrían que cancelar el 25%; equivalente a 125 clases. Ante el reto que enfrentan los administradores del CCSF otra opción, sería "tomar de uno a dos millones de la reserva para no devastar las clases de verano, pero de cualquier forma, [este verano] se reducirán [las clases] de 5 a 10 %".
Ante periodistas y algunos estudiantes, el rector y miembros de la facultad manifestaron su angustia por las propuestas de recortar los fondos del gobierno, resaltando que uno de cada siete residentes en la ciudad asiste a clases en esa institución.
Señalaron la importancia de mantener las cuotas bajas, ya que es la manera en que las familias de bajos ingresos logran salir adelante.
Griffin subrayó que cancelar clases implicaría ser un colegio comunitario más chico, por lo tanto los salones tendrían más estudiantes de lo acostumbrado. "El aumentar el número de estudiantes tendría un impacto muy negativo en la enseñanza y el aprendizaje", añadió.
Griffin indicó que debería haber una solución a nivel estatal. "No podemos sobrevivir eliminando clases, debe haber un ingreso adicional. California debería proveer más dinero al CCSF y crear nuevas fuentes de ingreso. City College merece una rebanada más grande de las finanzas disponibles en el estado. Ése es el mensaje", concluyó. En la conferencia de prensa también participó Juan González, jefe del departamento de periodismo del CCSF.








