El 16 de abril, diversas organizaciones comunitarias se manifestaron en la alcaldía.
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SAN FRANCISCO.– "Bienvenidos a México", saludó, en español, el supervisor Tom Ammiano a decenas de ciudadanos de distintas nacionalidades, quienes acudieron a la alcaldía a solicitar respaldo presupuestal para aquellas áreas de gobierno que atienden a los inmigrantes.

El recordatorio perenne en ese mitin del 16 de abril, convocado por la Red de asistencia legal y educativa para los inmigrantes de San Francisco (SFILEN, por sus siglas en inglés) fue que la tercera parte de los habitantes de esta ciudad nacieron fuera de los Estados Unidos.

Un día antes, esos inmigrantes habían sido invitados a marchar de nueva cuenta el 1 de mayo. Ocurrió esto en el templo presbiteriano de las calles Capp y 23, en el barrio de la Misión, durante una conferencia de prensa convocada por las organizaciones Amnistía ahora y Trabajadores unidos sin fronteras.

El propósito de la marcha, que partirá del parque Dolores a las 2:00 pm con rumbo a la plancha del Centro cívico de la ciudad, es solicitar una "aministía general e incondicional para todos los indocumentados", lo mismo que demandar el cese de "la guerra doméstica y en el extranjero".

"Nosotros sí somos sofisticados y entendemos la relación que hay entre las guerras y la redadas de inmigrantes", expresó Renee Saucedo, coordinadora del programa de Jornaleros que, con dinero de la ciudad de San Francisco, opera La Raza Centro Legal.

El supervisor del distrito 11 citadino, Gerardo Sandoval, se dejó ver en el evento.

La marcha del 1 de mayo, según se exhibe en la página web de Aministía ahora (www.amnistiaahora.org), colecta apoyos diversos: Lo mismo del Colegio de la Ciudad de San Francisco que del Frente Farabundo Martí –guerrilla devenida en partido político en El Salvador–; tanto del estrambótico grupo Código Rosa como del local 1021 del Sindicato Internacional de Empleados de Servicio (SEIU, por sus siglas en inglés); del Partido Verde, la Liga de estudiantes Filipinos de la Universidad de California en San Francisco y el Centro Árabe de Organización y Recursos Humanos, entre otros.

Norman Solomon, periodista, autor de más de una decena de libros –el más reciente, Made love, got war: Close Encounters with America's Warfare State, publicado en octubre de 2007– está también entre quienes apoyan la marcha.

Fundador del Instituto de Precisión Pública (Institute for Public Accuracy) , Solomon comentó que "los derechos de los inmigrantes son derechos humanos". Entrevistado, dijo que dotar de derechos laborales a quienes nacieron fuera de los Estados Unidos y desempeñan aquí algún trabajo "es esencial si queremos establecer verdadera justicia de acuerdo a la ley".

"En el contexto de la migración, es tiempo de dar prioridad a los derechos de los trabajadores y las familas, y por tanto, de cualquier ser humano, en vez de favorecer las agendas financieras de quienes controlan el capital", expuso.

Al tiempo, ya está en marcha la campaña mediática para reafirmar el carácter de ciudad santuario de San Francisco. Han comenzado a distribuirse trípticos, en español, chino, ruso, vietnamita e inglés, para insistir que cualquiera tiene derecho a acceder a los servicios públicos

El gobierno citadino hace énfasis en que los habitantes de San Francisco tienen derecho a beneficiarse de la educación, los servicios de salud y en general de todos los programas asistenciales. También que la policía no indagará sobre el estatus migratorio de los ciudadanos.

Washington, Nueva York, Detroit y Oakland, entre otros grandes centros urbanos del país, mantienen una política pública similar.

El 16 de abril, al recibir en la alcaldía a los miembros del SFILEN, Tom Ammiano reveló que el anuncio, a principios de mes, del lanzamiento de esta campaña mediática le acarreó "abundantes correos amenazantes, racistas".