Susan Phillips es la co-fundadora de "El Proyecto del Pan" creado como una opción de aprendizaje para las personas de bajos recursos o desempleadas [Foto: Marcela A. Gray/El Mensajero].
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BERKELEY.—Ericka Means, residente de Oakland y madre de dos niños, siempre deseó abrir su propia empresa, sin embargo no fue hasta que ingresó al Proyecto del Pan (The Bread Project en inglés) en el año 2007, que su sueño se hizo realidad. Hoy en día es la propietaria de un negocio de servicio de comida y bebidas llamado "Honey Girl Cakes & Catering", a través del cual ha podido sacar adelante a su familia.

Pero sus sueños van más allá y quiere abrir su propio restaurante. Means aclara que su objetivo inicial era conocer sobre decoración de pasteles y al final aprendió a hacer diferentes tipos de panes, sopas, decoración para días festivos y conocimientos para manejar los cuchillos.

"El Proyecto del Pan es un programa excelente, con personal muy profesional y respetuoso. Si te gusta estar en la cocina éste es el programa al que debes acudir", explica.

Con ocho años de estar operando, El Proyecto del Pan es una organización sin fines de lucro que ha sido escuela de grandes oportunidades para inmigrantes y personas de bajos recursos que necesiten conseguir un trabajo a corto plazo en la industria culinaria.

Susan Phillips, vocera del Proyecto del Pan, afirma que el objetivo central de esta organización es capacitar y ayudar a buscar empleo tanto a las personas de bajos recursos como desempleadas, en trabajos de panadería de nivel básico y en restaurantes.

"Recibimos a todas las personas del Área de la Bahía que deseen superarse, tenemos desde amas de casa que quieren aportar a la economía de su hogar con un nuevo oficio hasta estudiantes que por circunstancias de la vida han estado en la cárcel o han tenido que enfrentar el flagelo de las drogas y quieren restablecer sus vidas", afirma Phillips.