NUEVA YORK (EFE).- Cultivar marihuana en las reservas indias de Estados Unidos se ha convertido en la nueva apuesta de los narcotraficantes mexicanos, informó ayer el diario The Wall Street Journal.

Las autoridades estadounidenses han descubierto en lo que va del año plantaciones de marihuana en 61 bosques nacionales repartidos en 16 estados, frente a los 49 lugares en diez estados del año anterior. Donde más se expande la acción de las redes mexicanas es en las reservas indias.

El rotativo destaca el caso del estado de Washington, donde la policía de los territorios indios se incautó de 233.000 plantas de marihuana en 2008, diez veces más que en 2006.

Esa tendencia se inició en California y se ha expandido hasta los vecinos estados de Washington y Oregin, donde los narcotraficantes encuentran "grandes extensiones de terreno sin vigilar y mano de obra mexicana barata".

Este año se han descubierto plantaciones similares más al este, en Colorado, Wisconsin, Michigan, Alabama y Virginia, e incluso en Idaho, Dakota del Norte y Dakota del Sur.

Las bandas de narcotraficantes llegan a EEUU procedentes de México, desde donde reciben órdenes. Los cuidadores de las plantas las mezclan con otros cultivos, como el maíz y en muchas ocasiones las cultivan en medio de los bosques, para que sea difícil identificarlas.

"Estas organizaciones criminales crecen en los territorios indios a un ritmo alarmante", dijo al diario Carmen Smith, jefe de policía de la reserva de Warm Springs en el estado de Oregon.

Smith participó en la desarticulación de una banda de narcotraficantes mexicanos en 2008, cuando detuvieron a cinco personas —Héctor Castillo, Oscar Castillo, Evan Michael Nelson y Alejandro Zapién— que se declararon culpables de cultivar allí 12.000 plantas con un valor de 10 millones de dólares.