SAN JOSE.— El futuro de la plaza de la Herencia mexicana, un importante centro de la cultura latina en Estados Unidos, podría seguir un camino diferente al del Festival del Mariachi, uno de los eventos musicales más populares de la ciudad.
El propósito de esta separación es que ambos, la plaza y el festival, puedan sobrevivir. Y es muy posible que la fórmula de rescate se deba en parte a Marcela Davison Avilés.
Presidenta y CEO de Mexican Heritage Corporation, Davison Avilés ha aplicado una visión empresarial que choca con los criterios de muchos líderes comunitarios locales, pero que pudiera haber salvado una de las joyas culturales de la ciudad: el festival de Mariachi.
Choca en parte porque su visión va más allá de un festival de mariachi tradicional y se ha aliado con figuras "anglo", como Linda Ronstadt, para promocionarlo.
La plaza, la corporación y el festival
La plaza de la Herencia mexicana, pertenece a la ciudad de San José, tiene seis acres de terreno y un edificio en el este de la ciudad, en la intersección de la avenida Alum Rock y la calle Story.
El equipo administrativo encargado de su gestión es Mexican Heritage Corporation, que inicialmente combinaba la tarea de mantenimiento con una programación cultural, entre ésta el Festival del Mariachi.
El problema es que mantener el local y pagar la organización de un festival tan grande como el del mariachi se convirtió en una meta difícil.
"La plaza de la Herencia mexicana forma parte de un proyecto muy ambicioso, una visión muy grande sobre lo que debe ser esta institución", explica Davison Avilés, quien hace un recuento de gastos:
"El mantenimiento de los seis acres que ocupa la plaza exigía más del millón anual de dólares que ponía la ciudad, y si añades los gastos de los programas, es fácil aumentar un millón más. Tan sólo el Festival del Mariachi cuesta aproximadamente eso. Es ridículo pensar que puedes construir algo y luego dejar de poner dinero".
La solución a la que se consiguió llegar fue eliminar a Mexican Heritage Corporation del mantenimiento de la plaza.
Ahora, esta entidad alquila las intalaciones y se ocupa de la programación, mientras que la ciudad de San José se responsabiliza del mantenimiento de la plaza.
"Y si algún día desaparece la plaza, la corporación no desaparecerá y podremos seguir organizando el Festival del Mariachi y otros programas desde cualquier otro lugar", afirma Davison Avilés.
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"Trabajo para una identidad"
De raíces mexicanas y españolas, Davison Avilés llegó a dirigir la Plaza de la Herencia Mexicana de San José en octubre del 2004. Se define como adicta al trabajo, sobre todo cuando le apasiona.
"¿Qué es lo que más me apasiona? No sé, es como cuando haces un pastel: todos los ingredientes son igualmente importantes", asegura, "pero lo que hace este trabajo especial es que lo hacemos por una identidad: quiénes somos como mexicanos, ese carácter vivo, pasional… Hay mucho que celebrar de la cultura mexicana que no sea solamente el mariachi".
La Plaza de la Herencia Mexicana levanta, efectivamente, pasiones, y las críticas se convirtieron en un fuego cruzado cuando la ciudad comenzó a considerar la posibilidad de cambiar el destino de la plaza hace unos años.
Durante todo este tiempo, la perseverancia se convirtió en el mejor aliado de Davison. "Estar involucrada en las empresas sin ánimo de lucro no da gratificaciones instantáneas. En el plano personal, no tomarse las cosas a pecho es muy importante cuando los problemas adquieren tinte político y las personas sienten con tanta pasión su herencia. A veces tienes que permanecer tranquila e intentar entender las razones por las que se dicen algunas cosas", finalizó.