Aunque el gobierno indicó que la economía creció en el tercer trimestre, lo que oficialmente puso fin a la recesión, la debilidad del gasto consumidor y los ingresos al final de ese periodo resalta la fragilidad de la recuperación.

El Departamento de Comercio dijo el viernes que el gasto retrocedió un 0,5% en septiembre, igualando los pronósticos de los economistas. Los ingresos personales no sufrieron alteraciones ante el creciente desempleo y la merma de los salarios.

Los economistas temen que la recuperación perderá fuerza en los próximos meses si los consumidores reducen el gasto ante el creciente desempleo, cuantiosas deudas y la restricción del crédito.

Temen además que el crecimiento en el tercer trimestre se debió en una gran parte a las subvenciones gubernamentales temporales como el programa Dinero por Autos Viejos, que concluyó en agosto.