WASHINGTON/AP
— John McCain pinta a Barack Obama como alguien que tiene una visión inocente de la política internacional, blando en temas de seguridad nacional y de terrorismo.¿Le suena conocido?
Debería.
Un correligionario republicano, el presidente George W. Bush, usó con éxito ese argumento en la campaña presidencial del 2004 contra John Kerry. Los republicanos trataron de hacer lo mismo en los comicios legislativos del 2006, pero en esa ocasión la táctica no les dio resultados y ahora los demócratas controlan las dos cámaras del Congreso.
Hoy, McCain —un candidato presidencial distinto, que encara un panorama político dominado por los problemas económicos— se ve obligado a cuestionar a su rival demócrata apelando a los mismos argumentos. Al igual que Bush, él y sus allegados mencionan cada vez que pueden los atentados del 11 de septiembre del 2001, con el objetivo de crear la sensación de que los republicanos son quienes más garantías dan en la lucha contra el terrorismo.
“Los demócratas quieren que adoptemos nuevamente la visión del terrorismo que había antes del 11 de septiembre. Con Barack Obama a la cabeza, quieren ponernos otra vez a la defensiva”, afirmó Rudy Giuliani, quien fuera alcalde de Nueva York durante los atentados y hoy apoya a McCain.
El senador republicano, por su parte, declaró esta semana que Obama es un ingenuo y “una manifestación perfecta del enfoque del 10 de septiembre”.
Obama respondió prestamente y acusó a McCain de tratar de generar temor en base a falsedades. “Piensa usar el manual de Bush y (el vicepresidente Dick) Cheney basado en el miedo”.
Está claro que los temores generados por el terrorismo son uno de los temas de campaña, y las razones son evidentes.
La seguridad nacional y la política exterior son teóricamente dos de los fuertes de McCain e, históricamente, de los republicanos.
Pero no resultará tan sencillo, pues este año el electorado le da mucha más importancia a la economía.
Una encuesta de AP-Yahoo News efectuada en abril indic Do que, sibien tres cuartas partes de los consultados dijeron que la seguridad nacional era un tema relevante, también opinaron que había otros ocho problemas más acuciantes: la economía, los precios de la gasolina, los seguros médicos, la guerra de Irak, los impuestos, las pensiones, la corrupción política y la educación.
Entre quienes opinaron que el terrorismo era un asunto clave, el 41% dijo que votaría por McCain y el 30% por Obama. El terrorismo, no obstante, probablemente no sea un tema tan crucial como en otros años.
Por un lado, el país no ha sufrido atentados en los últimos siete años, desde los del 11 de septiembre. Y los republicanos tienen que hallar la forma de simplificar problemas muy complejos usando el argumento de que “o están con nosotros o están con ellos”.
El electorado se muestra cada vez más escéptico a medida que surgen fisuras en todas las explicaciones que da Bush, desde las justificaciones para explicar la presencia en Irak hasta sus esfuerzos por ampliar las atribuciones del poder ejecutivo con el pretexto de que eso es imprescindible para proteger el país.
Además, entran en juego muchos otros factores, como la cuestión racial, la edad, la experiencia y las aptitudes de cada candidato. Obama tiene 46 años, no ha completado un período en el Senado y sería el primer presidente negro de este país, en tanto que McCain tiene 71 años, es un veterano de la política y sería el político de mayor edad elegido para desempeñar la presidencia.
Convencido de que la seguridad nacional es una de sus cartas ganadoras, McCain cuestiona constantemente las aptitudes de Obama en relación con la política exterior.
A menudo usa los mismos argumentos que Hillary Rodham Clinton. McCain critica a Obama por haber dicho que estaría dispuesto a reunirse, sin condiciones, con los líderes de Irán, Siria, Venezuela, Cuba y Corea del Norte.









