Los catedráticos del sistema educativo de California State University (CSU), miembros de California Faculty Association, decidieron aceptar la propuesta de dos días libres obligatorios sin goce de sueldo al mes, pero expresaron desconfianza hacia el liderazgo del rector Charles Reed.
La asociación de catedráticos realizó la votación requerida por ley el pasado miércoles para decidir si aceptaban los términos de los recortes salariales, y con el 54% a favor decidieron aceptar la propuesta.
Lilian Taiz, presidenta de California Faculty Association, dijo que fue una decisión difícil, pero que los catedráticos universitarios llegaron a la conclusión de que es mejor tratar de salvar empleos y hacer lo posible por mantener la misma cantidad de clases, que negarse al recorte de días laborales.
CSU necesita la aprobación de los profesores y de otros sindicatos de trabajadores para poder realizar el recorte, debido a que existen contratos colectivos.
"Está claro que habrá otras medidas que se tomarán en los diferentes campus y departamentos para ahorrar dinero, ya que la sola reducción de días de trabajo no logra balancear el presupuesto", señaló Taiz.
El déficit del sistema CSU es de 584 millones de dólares; con los días libres se pretende ahorrar 275 millones de dólares.
El plan, que fue aprobado por la junta de CSU esta semana, incluye el incremento en un 20% de las cuotas de inscripción, lo cual significa pagar 4,827 dólares al año.
También, reduce en 10 mil la cantidad de alumnos que son aceptados cada año y se cerrarán las inscripciones nuevas para estudiantes para la primavera de 2010.
Pero estas medidas no serán suficientes para balancear el presupuesto, pues aún quedan alrededor de 190 millones de dólares en recortes que serán trasladados a los campus para que cada uno decida que recortará.
"He estado en el ámbito del servicio público durante más de 40 años y nunca había visto esta reducción masiva en el presupuesto; es una megacrisis financiera", comentó recientemente el rector Reed.
Se refirió a la deblacle que han tenido las finanzas del estado, que desde febrero tiene un déficit presupuestario de 26,300 millones de dólares.
Según agregó Reed, la aprobación de los días de descanso obligatorios salvarían unos 3,000 trabajos y unas 10,000 clases en el sistema de universidades.
John Travis, catedrático de ciencias políticas y miembro del grupo negociador de California Faculty Association, dijo que aunque muchos más profesores hubiesen querido votar en contra de los días obligatorios de descanso, no lo hicieron para no empeorar la situación de los campus.
"Unos mil catedráticos ya han perdido sus trabajos, la cantidad de alumnos se han incrementado en los salones de clase, mientras nuestro salario se ha congelado desde julio de 2008", dijo Travis, quien agregó que Reed no ha luchado en el pasado para traer más fondos y por eso es que la situación financiera de CSU es tan deplorable.
Los catedráticos respondieron también a la pregunta de si confían en Reed. Casi el 80% respondió estar insatisfecho con la forma en que él ha manejado la crisis financiera.
Taiz dijo que el 46% que votó "no" en la propuesta de los días libres sin sueldo, lo hicieron enojados hacia el rector, principalmente porque no hay seguridad de que esta medida logre salvar clases o trabajos.
Al respecto, Travis añadió que si California no logra educar a su población durante esta recesión, la crisis económica podría ser aún mayor, ya que no se contará con los profesionales calificados para realizar los trabajos que la economía requiere.
El sistema de educación pública universitaria de Cal State, el más grande en el país, se creó hace más de 50 años con la idea de beneficiar a los estudiantes de menores ingresos.
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$584 millones es el déficit del sistema CSU
$275 millones es lo que se pretende ahorrar con los días libres sin paga
3,000 trabajos podrían ser rescatados
10,000 clases en el sistema de universidades estarían salvadas
Los catedráticos del sistema educativo de California State University (CSU), miembros de California Faculty Association, decidieron aceptar la propuesta de dos días libres obligatorios sin goce de sueldo al mes, pero expresaron desconfianza hacia el liderazgo del rector Charles Reed.
La asociación de catedráticos realizó la votación requerida por ley el pasado miércoles para decidir si aceptaban los términos de los recortes salariales, y con el 54% a favor decidieron aceptar la propuesta.
Lilian Taiz, presidenta de California Faculty Association, dijo que fue una decisión difícil, pero que los catedráticos universitarios llegaron a la conclusión de que es mejor tratar de salvar empleos y hacer lo posible por mantener la misma cantidad de clases, que negarse al recorte de días laborales.
CSU necesita la aprobación de los profesores y de otros sindicatos de trabajadores para poder realizar el recorte, debido a que existen contratos colectivos.
"Está claro que habrá otras medidas que se tomarán en los diferentes campus y departamentos para ahorrar dinero, ya que la sola reducción de días de trabajo no logra balancear el presupuesto", señaló Taiz.
El déficit del sistema CSU es de 584 millones de dólares; con los días libres se pretende ahorrar 275 millones de dólares.
El plan, que fue aprobado por la junta de CSU esta semana, incluye el incremento en un 20% de las cuotas de inscripción, lo cual significa pagar 4,827 dólares al año.
También, reduce en 10 mil la cantidad de alumnos que son aceptados cada año y se cerrarán las inscripciones nuevas para estudiantes para la primavera de 2010.
Pero estas medidas no serán suficientes para balancear el presupuesto, pues aún quedan alrededor de 190 millones de dólares en recortes que serán trasladados a los campus para que cada uno decida que recortará.