Buenos Aires/EFE — El ex presidente argentino Néstor Kirchner renunció ayer como líder del gobernante Partido Justicialista (PJ peronista) tras la derrota oficialista en las elecciones legislativas del domingo.
Kirchner (2003-2007), esposo y antecesor de la jefa del Estado argentino, Cristina Fernández, que ejercía la presidencia del PJ desde mayo de 2008, anunció su dimisión en forma “indeclinable" durante una reunión con dirigentes de ese partido, indicó la agencia oficial de noticias argentina Télam.
A partir del 10 de diciembre, cuando asumirán los legisladores electos, el oficialismo perderá por primera vez en seis años el control del Congreso, en el que quedará como la primera minoría en ambas cámaras.
En los dos años y medio que le restan de mandato, la presidenta Cristina Fernández se verá así obligada a tejer alianzas con las fuerzas menores para obtener la sanción de leyes.
De acuerdo con el escrutinio oficial de las elecciones legislativas del domingo --cuando aún resta contabilizarse un porcentaje ínfimo de votos-- el Frente para la Victoria (FPV) del ex presidente Néstor Kirchner perdería entre 18 y 20 diputados y cuatro senadores, mientras que las fuerzas aliadas cederían cuatro diputados.
Por su parte, las principales fuerzas de oposición ampliarán su presencia en el Parlamento.
La alianza de derecha Unión-PRO —que incluye a peronistas disidentes— ganaría 11 diputados y el Acuerdo Cívico y Social, de raíces radicales, sumaría 15 diputados y siete senadores.
Ninguna de las fuerzas, sin embargo, tendrá quórum propio de 129 diputados y 37 senadores.
El revés sufrido por Kirchner, que había apostado la suerte del oficialismo a su candidatura como diputado por la provincia de Buenos Aires —que concentra el 37% del electorado nacional— fue la sorpresa de los comicios.









