Teherán/AP — La máxima autoridad electoral de Irán declaró ayer válidas las polémicas elecciones presidenciales tras efectuar un recuento parcial de votos y rechazó así los pedidos para efectuar una nueva elección y las alegaciones de irregularidades electorales que desataron una ola intensa de protestas.
La televisión estatal Press TV informó que el secretario del Consejo Guardián, ayatolá Ahmad Jannati, presentó al ministro del Interior Sadegh Mahsouli un documento que dice que el organismo aprobó la elección después de un recuento del 10% de las papeletas en el que encontró “pocos o ningún error”.
El líder reformista Mir Hossein Mousavi asegura que él y no el presidente Mahmud Ahmadinejad fue el verdadero ganador de los comicios del 12 de junio. Mousavi ha exigido que el gobierno anule los resultados y conduzca una nueva elección.
Los simpatizantes de Mousavi han salido a las calles en repetidas ocasiones para protestar por los resultados oficiales que le dieron una victoria abrumadora a Ahmadinejad.
El líder supremo, ayatolá Alí Jamenei, y el Consejo Guardián ya declararon que no hubo maniobras graves de fraude y que Ahmadinejad ganó en forma abrumadora. De todos modos, la cantidad de votos incluidos en el recuento no era suficiente para cambiar el resultado oficial.
La secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton dudó ayer que el recuento haya servido de algo.
“Tienen una amplia brecha de credibilidad con su propio pueblo con respecto al proceso electoral y no creo que vaya a desaparecer por el resultado de una revisión limitada de un número relativamente bajo de papeletas”, dijo Clinton de las autoridades iraníes en Washington.









