WASHINGTON.— En 90 días, prometió el presidente Barack Obama, quienes tramitan regularizar su residencia en los Estados Unidos tendrán una manera inmediata de enterarse cómo avanza su proceso.
Al reunirse con legisladores de ambas Cámaras del Congreso, para reiniciar el diálogo sobre una reforma migratoria, el Presidente anunció próximas mejoras en la oficina de Ciudadanía y Servicios Inmigratorios (USCIS, por sus siglas en inglés).
El USCIS iniciará "una vasta mejora" de su sitio de internet, anticipó Obama. Habló de ahorros de tiempo para quienes lidian con el sistema migratorio.
"Éste es el tipo de mejoras administrativas que podemos hacer mientras trabajamos en torno a otros complicados asuntos relativos a la inmigración", agregó Obama.
Acompañado por el vicepresidente, Joe Biden, Barack Obama dijo que su gobierno "respalda plenamente una reforma migratoria comprensiva".
Un boletín de la Casa Blanca establece que el Departamento de Seguridad Nacional y el del Trabajo trabajan para castigar a aquellos que "emplean trabajadores indocumentados para pagar bajos salarios". El encuentro del presidente Barack Obama con legisladores para tratar el tema de la reforma migratoria es sólo el comienzo de un largo proceso, dijeron el jueves 25 de junio funcionarios hispanos.
"Es un proceso bastante complicado", dijo, en Los Ángeles, Adolfo Carrión hijo, director de la Oficina de Asuntos Urbanos de la Casa Blanca, en referencia a la reforma migratoria.
Voz de la prensa étnica
La organización New America Media (NAM) y medios étnicos en los Estados Unidos, en los que se incluye El Mensajero, difundieron este editorial urgiendo a la Casa Blanca y a los legisladores del Congreso estadounidense a "avanzar con rapidez hacia una reforma migratoria justa y humana que una familias, mejore la economía y cancele las palabras ‘inmigrantes ilegales o indocumentados’ del discurso nacional":
Ha llegado la hora para una reforma migratoria
La Casa Blanca y legisladores en el Congreso estadounidense deben avanzar con rapidez hacia una reforma migratoria justa y humana que junte a familias, mejore la economía y cancele las palabras "inmigrantes ilegales o indocumentados" del discurso nacional.
Los medios de comunicación étnicos, que alcanzan más de 60 millones de adultos en este país, demandan que el Congreso avance de manera decisiva hacia una reforma, ya que hay pocos temas más importantes para el bienestar del país que un cambio en el sistema de inmigración presente, que es ineficiente, inhumano y económicamente destructivo.
Más al grano, pedimos a nuestros lectores, televidentes y radioescuchas que contacten a sus Senadores y Representantes para comunicarles que la reforma migratoria debe ser una prioridad a nivel nacional.
Nuestro sistema de inmigración está colapsado no sólo para los 12 millones de inmigrantes indocumentados, pero también para trabajadores especializados que no podrán sumarse a la economía por culpa de cuotas migratorias demasiado estrechas, y también para padres y hermanos de ciudadanos estadounidenses que deben esperar años antes de poder reunirse con sus familias.
Nuestra nación precisa una política de inmigración íntegra que reemplace un sistema fallido de redadas y arrestos. Necesitamos un sistema que proteja a todos los trabajadores de la explotación, mejore la seguridad del país y fortalezca a nuestras comunidades.
Es hora de acabar con las divisiones entre trabajadores que han permitido a grandes corporaciones explotarlos. Es claro, los ciudadanos de clase obrera y los inmigrantes tienen mucho en común. Ámbos sueñan con un hogar propio, una buena educación para sus familias, y atención médica de calidad.
A fin de cuentas, nos unen más cosas que nos separan. Juntos podemos ser una fuerza para generar cambios que pueden brindar condiciones más sanas y humanas en el trabajo. Habitualmente se dice que la inmigración, como tema, es divisivo y rencoroso. La realidad es otra.
Desde que se acabó en 1965 con el sistema de cuotas de inmigración basadas en origen nacional, que discriminaban contra ciertos inmigrantes, se ha ido constituyendo un consenso alrededor de un sistema que respeta los valores claves de este país. Éstos incluyen oportunidad económica, igualdad ante la ley de todas las etnias y la bienvenida a los trabajadores más ambiciosos, innovadores y dinámicos del mundo.
Ahora que el país encara competencia proveniente de trabajadores de todo el mundo, es urgente crear un sistema de inmigración de primera clase. Es para el bien de nuestras familias, comunidades y todo el país.
Consulte NAM en: http://news.newamericamedia.org/news/.
WASHINGTON.— En 90 días, prometió el presidente Barack Obama, quienes tramitan regularizar su residencia en los Estados Unidos tendrán una manera inmediata de enterarse cómo avanza su proceso.
Al reunirse con legisladores de ambas Cámaras del Congreso, para reiniciar el diálogo sobre una reforma migratoria, el Presidente anunció próximas mejoras en la oficina de Ciudadanía y Servicios Inmigratorios (USCIS, por sus siglas en inglés).
El USCIS iniciará "una vasta mejora" de su sitio de internet, anticipó Obama. Habló de ahorros de tiempo para quienes lidian con el sistema migratorio.
"Éste es el tipo de mejoras administrativas que podemos hacer mientras trabajamos en torno a otros complicados asuntos relativos a la inmigración", agregó Obama.
Acompañado por el vicepresidente, Joe Biden, Barack Obama dijo que su gobierno "respalda plenamente una reforma migratoria comprensiva".
Un boletín de la Casa Blanca establece que el Departamento de Seguridad Nacional y el del Trabajo trabajan para castigar a aquellos que "emplean trabajadores indocumentados para pagar bajos salarios". El encuentro del presidente Barack Obama con legisladores para tratar el tema de la reforma migratoria es sólo el comienzo de un largo proceso, dijeron el jueves 25 de junio funcionarios hispanos.
"Es un proceso bastante complicado", dijo, en Los Ángeles, Adolfo Carrión hijo, director de la Oficina de Asuntos Urbanos de la Casa Blanca, en referencia a la reforma migratoria.
Voz de la prensa étnica
La organización New America Media (NAM) y medios étnicos en los Estados Unidos, en los que se incluye El Mensajero, difundieron este editorial urgiendo a la Casa Blanca y a los legisladores del Congreso estadounidense a "avanzar con rapidez hacia una reforma migratoria justa y humana que una familias, mejore la economía y cancele las palabras ‘inmigrantes ilegales o indocumentados’ del discurso nacional":