De 2006 a 2008, el 72% de los asesinatos de estadounidenses en México ocurrió en la frontera norte [Fotos: AP].
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SAN FRANCISCO.— Entre los "diez mejores consejos para Cancún" que la página de internet springbreak.com brinda, pueden leerse: Usar los autobuses de transporte público, pues son "rápidos, seguros y baratos", tomar agua embotellada y "otras bebidas que sepas no te provocan la revancha de Moctezuma" y no orinar en la calle.

Pero no hay consejo que prevenga sobre "el incremento de la violencia en espacios públicos" o sobre las "docenas de estadounidenses secuestrados en todo México en años recientes", como destaca el Departamento de Estado norteamericano en una alerta para viajeros que emitió el 20 de febrero.

La alerta del gobierno estadounidense dio pie a una furibunda campaña en los medios de comunicación —en la televisión con mayor fuerza— a principios de marzo, recomendando no viajar a México en lo absoluto.

El 25 de marzo la secretaria de Estado, Hillary Clinton, llegaba a México para un viaje de dos días —el asunto de la seguridad era el número uno de su agenda— y ese mismo miércoles la secretaria de Seguridad Interna, Janet Napolitano, comparecía ante el Congreso, en Washington, para ampliar sobre el reforzamiento de la frontera anunciado por la administración Obama un día antes.

Pero para Matt Scrivin, quien trabaja para Student City (www.studentcity.com), una empresa dedicada a planear vacaciones para adultos jóvenes, los embates de la prensa contra los destinos turísticos en México son "falsos".

"Miras los programa de ABC, como Good Morning America o Nightline, y ellos mezclan incidentes violentos en ciertos barrios de la ciudad de México con escenas de las playas y eso es injusto", dijo Scrivin, quien, contactado por la internet, se comunicó vía telefónica desde Mazatlán, México, en la costa del Pacífico.