Jubilosos y triunfantes: el presidente nacional del Partido Republicano, Richard Steele (izq.) presenta al próximo gobernador de Virginia, Bob McDonnell (FOTO: AP)
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WASHINGTON, D.C.— El rol de los votantes hispanos aún no está claro en las contiendas más visibles de las elecciones del martes, como las gobernaciones de Nueva Jersey y Virginia. Sin embargo, sí marcó presencia en las más pequeñas, como el caso de Denver, Colorado.

Los números recién comienzan a desglosarse, para evaluar las razones que llevaron a que los independientes favorecieran esta vez al republicano Bob McDonnel en Virginia y Chris Christie en New Jersey junto al triunfo de Michael Bloomberg en Nueva York.

Este factor explicó el ambiente de "cautela" por el lado demócrata que prevalecía ayer en el Capitolio, según indicaron diversas fuentes a La Opinión.

Al otro lado del pasillo, el ala republicana celebró con énfasis. "Este gobierno está tan fuera de la realidad, que eso va a quedar en evidencia en las urnas. Yo estoy muy feliz por lo que sucede", dijo el presidente del partido, Michael Steel.

Diversos analistas vieron en el referéndum de ayer una prueba a la popularidad y aprobación de la Casa Blanca, debido a que el Presidente Barack Obama hizo una fuerte campaña para apoyar a los candidatos demócratas R. Creigh Deeds y Jon Corzine. No obstante, el vocero de la administración Robert Gibbs, desestimó tales interpretaciones enfatizando que se trata de elecciones basadas en temas locales.

"No se eligió un Presidente, pero sí estamos en un mundo diferente al que se vivía en noviembre del año pasado. Claramente los temas locales primaron. Pero hay un nuevo clima político, particularmente entre los independientes", dijo Michael Tanner, analista en política y Congreso del Instituto Cato.

"Un año atrás cualquier cosa que tuviera el nombre de "republicanos" generaba el rechazo de este grupo y ahora eso cambió", agregó.