Brent Renison. (FOTO: La Opinión)
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El triunfo legal que beneficia ahora a las viudas de inmigrantes en proceso de inmigración se debe, en gran parte, al entusiasmo profesional que desde el principio mostró el abogado Brent Renison.

Fue él, precisamente, quien entabló la demanda colectiva a favor de más de 200 viudas que se encontraban en un proceso de deportación automático, tras el fallecimiento de sus maridos.

"Estaba preparado para pelear por estas viudas hasta el final. Me alegro de no haber ‘estirado la pata’ antes de que terminara todo", comenta Renison.

Dicha victorial legal no está nada mal para un abogado sin previa experiencia en leyes migratorias, ya que Renison está especializado en el ámbito legal empresarial. Es más, nunca antes había presentado una demanda colectiva y tuvo que aprender "en el camino" a maniobrar en ese laberinto legal.

"Hoy me siento muy feliz, todavía con ganas de bailar", afirma Renison.

Y es que tantos obstáculos hacían de este abogado un "David" en contra de "Goliat". Por ejemplo, cada documento presentado en una corte por Renison, los abogados que representaban al gobierno entablaban 10 demandas en su contra, en 10 diferentes cortes federales alrededor del país.

Por ello, buscó otros abogados para que le ayudaran, pero pocos le brindaron su respaldo, ya que no había una ganancia financiera. Entre los que se unieron a "la causa" está Alan Diamante, un abogado en Los Ángeles.

"Este señor es una joya preciosa. No hay muchos abogados como él: un caso lo convirtió en su causa, unió a las viudas, formó una campaña nacional, habló con el Congreso y con la gente de Obama", afirma Diamante. "Todo esto lo logro él, no es tan común ver esto en la comunidad legal".