ISLAMABAD/AP — La secretaria de Estado estadounidense Hillary Rodham Clinton se dio de bruces ayer con el rechazo paquistaní hacia los ataques estadounidenses de aviones no tripulados en zonas cercanas a la frontera con Afganistán.

Las autoridades estadounidenses aseguran que el uso de los aviones ha dado resultado a la hora de matar a líderes insurgentes. Sin embargo, Clinton se enfrentó con un público hostil en varias apariciones públicas durante el último día de una visita a Pakistán. Clinton rechazó hablar del tema, el cual implica operaciones secretas de la CIA.

La secretaria de Estado sólo dijo que “se está llevando a cabo una guerra” y que el gobierno del presidente Barack Obama está comprometido a ayudar a Pakistán a derrotar a los insurgentes y terroristas que amenazan con acabar con la estabilidad del país.

Clinton dijo que no podía comentar sobre “ninguna táctica o tecnología en particular” usada contra extremistas en la zona.

El uso de aviones no tripulados, modelo Predator, armados con misiles teledirigidos, ha servido para eliminar este año a un cada vez mayor número de líderes terroristas que se han instalado en zonas tribales de Pakistán para atacar a soldados en Afganistán, asegura el ejército estadounidense.

Durante una entrevista grabada en directo en Pakistán con varias presentadoras de televisión, y ante un público de varios cientos de mujeres, una participante dijo que los ataques de los aviones son “ejecuciones sin juicio” para aquellos que mueren.

Anteriormente, en un debate con una docena de residentes de la región tribal, un hombre dijo que a los aviones en Estados Unidos no se les permite despegar más tarde de las 11 de la noche para no irritar a la población.