Las sillas vacías en el salón de belleza Alvarado, en el área del parque McArthur, podrían ser la parábola que mejor describe la caída de confianza del consumidor en los últimos meses.
"Los clientes viejos son los que nos sostienen, pero aun éstos han dejado de dar propina", aseguró Jenny Molina, cuya hermana adquirió el negocio recientemente del propietario anterior. Ella y otras tres peluqueras matan el tiempo en espera de que alguien traspase el umbral.
"Todos mis clientes están sin trabajo", dice una de ellas, Miriam Ramírez.
Las estadísticas más frescas retratan sin ambages la deprimente contracción económica que encaran negocios como éste.
Ayer, por ejemplo, se reveló que un importante indicador de confianza del consumidor, el Índice Reuters/Universidad de Michigan, marcó 59.5 en mayo, el registro más bajo desde junio de 1980. Según el reporte, la tasa de mayor pesimismo se registró en los hogares con ingresos más bajos. El mes previo el índice llegó a 62.6.
"La confianza del consumidor continuó deslizándose a principios de mayo debido al alza en el precio de los alimentos y los combustibles", según el comunicado que acompañó el reporte, agregando que "cantidades récord de personas percibieron que la economía se encuentra en recesión, y vieron poca esperanza de que las cosas mejoren pronto".
Desde que Reuters/Universidad de Michigan empezó a tomar el pulso al sentimiento de confianza del consumidor, sólo ha habido cinco ocasiones desde 1952 en que éste haya caído más bajo.
El estudio también sugiere que Estados Unidos podría encontrarse en la fase inicial de un período denominado estagflación, que es una combinación de recesión e inflación. La última vez que el país atravesó por un período de ese tipo fue a finales de los 70 y principios de los 80.
Hace unas semanas, economistas del Instituto Milken, en Santa Mónica, señalaron que si se revisaban los datos preliminares del Departamento de Comercio sobre el Producto Interno Bruto (PIB) que mostraban un incremento de 0.6% en el PIB del primer trimestre del año, llegarán a la conclusión de que esa cifra en realidad fue negativa.
La crisis del mercado inmobiliario, el repunte del precio del petróleo por encima de los 100 dólares, el debilitamiento del mercado laboral, el agotamiento financiero de los consumidores y el encogimiento del crédito, expresaron, ha conducido a una recesión leve. Sin embargo, advirtieron, ésta tiene el potencial de agravarse.
El cuadro pinta aun más deprimente con la subida ayer del barril de petróleo a 128 dólares, producto de la apuesta en los mercados que el crudo continuará su tendencia alcista. Goldman Sachs, una de las firmas más influyentes en el sector de inversiones, dio a conocer ayer su creencia de que el precio del barril subirá a 141 dólares en la segunda mitad del año; anteriormente había pronosticado que llegaría a 107.
El repunte del líquido empujó ayer a niveles récord el costo del combustible en Los Ángeles y Orange, de acuerdo con informaciones de la Asociación de Automovilistas del Sur de California (AAA).
El precio promedio del galón de gasolina regular sin plomo en el primer condado llegó ayer a 3.914 dólares, 13 centavos más que el mes pasado y 45 arriba del precio para esta misma época en 2007.
"Los analistas de la industria del petróleo señalan los continuos repuntes en los precios del crudo, que han incrementando enormemente el costo de producir gasolina, como causa principal del aumento continuo de éstos", dijo el vocero de AAA, Jeffrey Springs.
Ayer, por otro lado, el Departamento de Empleo de California dio a conocer que la tasa de desempleo en abril fue la misma de marzo, 6.2%, comparada con 5.2% en abril de 2007.
Empero, el secretario del Tesoro, Henry Paulson, expresó que los mercados financieros se encuentran "considerablemente más calmados" ahora que en febrero, y pronosticó que la economía volverá a levantarse en la segunda mitad del año.
Por su parte, el Departamento (federal) del Trabajo dará a conocer el próximo martes su más reciente reporte sobre precios al consumidor. Se espera que éste refleje un incremento de 0.5% en precios de productores.








