Es difícil no encontrar una ‘lonchera’ en cualquier zona de Los Ángeles cuando el hambre se hace presente, como esta camioneta en el centro de la ciudad. La nueva norma podría modificar los hábitos de consumo de sus clientes. [Foto: AP]
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Aunque oficialmente todavía no se ha registrado multa alguna por parte del condado de Los Ángeles, los vendedores de las "loncheras" que se estacionan por más de una hora en alguna calle de la ciudad se mantienen pendientes de la presencia de las autoridades que los obliguen a desplazarse, con base en la nueva ordenanza aprobada.

La primera multa que recibirían de no respetar la nueva norma es de cien dólares; la segunda de 200; la tercera de mil y si en un período de 18 meses el conductor recibe otro ticket iría a la cárcel por seis meses.

Las "loncheras" que trabajan de día, ayer por la tarde no habían recibido multas, pero la preocupación mayor era para quienes preparan los tacos por la noche, ya que son la mayoría, dijo Juan Torres, representante del gremio que se está organizando.

"Nuestra posición es que no nos moveremos de nuestros lugares habituales", manifestó Torres.

En los últimos días, aparte de estar presionados por la entrada en vigencia de esta ordenanza, algunos dueños de " loncheras" habían recibido multas elevadas por parte de la ciudad.

"Tengo entendido que algunos compañeros ‘troqueros’ [dueños de los camiones que venden tacos] ya comenzaron a recibir tickets de 150 dólares. A todos nos preocupa porque con lo que ganamos no alcanzamos a pagar tanto dinero", explicó Jesús Cabrera, dueño, conductor y tomador de órdenes de Los Tacos Las Banquitas, de Highland Park.

Cabrera comentó que todavía no sabe dónde ni qué hará para moverse cada hora, ya que la madrugada del jueves, cuando entró en vigencia la nueva ordenanza del condado, él ya había terminado de vender y estaba por cerrar.

"Nos vamos a mover dependiendo de lo que veamos, de la presión de la policía", manifestó Cabrera, quien en más de 22 años no se ha movido de la intersección de la calle Figueroa y la avenida 43.

Para Chris Rutherford, uno de los dos profesores que están detrás del movimiento "Save Our Taco Truck" (Salvemos nuestras "loncheras"), están luchando para revertir la ordenanza a través de la presión pública.

Gracias a la página web www.saveourtacotrucks.org, Rutherford ha podido reunir más de nueve mil direcciones electrónicas de personas que están en contra de la ordenanza y que se han inscrito para recibir información sobre cómo salvar a las "loncheras" de lo que podría ser una pelea jurídica si alguno de los conductores llega a ser apresado por el Departamento del Sheriff.

"Varios cientos de persona asistieron al evento que tuvimos el miércoles por la tarde [noche previa a la entrada en vigor de la ordenanza] y seguiremos luchando para que no se penalicen a nuestros tacos", señaló Rutherford.

Las "loncheras" son una tradición de varias décadas, especialmente en el Este de Los Ángeles, Boyle Heights, Highland Park y se ha extendido al sur de Los Ángeles, así como a otras zonas del condado adonde hay una alta concentración de latinos.

De acuerdo con datos del condado, hay unos 18 mil vehículos registrados que venden comida preparada. Sin embargo, se calcula que también hay más de 28 mil "loncheras" que operan ilegalmente.

La Opinión consultó con el Departamento del Sheriff, pero ninguno de los agentes de asistencia pública pudieron explicar qué división estará a cargo de hacer cumplir la ordenanza.

"Vamos a esperar a ver qué pasa. Estamos tratando de llegar a un acuerdo con la supervisora Gloria Molina. Fabián Núñez nos está ayudando para reunirnos con ella y con los dueños de restaurantes para llegar a un acuerdo", declaró Torres.

El abogado de los dueños de las "loncheras", Phillip Greewald, no estuvo disponible para entrevistas. Sin embargo, Torres aseguró que él se hará cargo de la parte legal de la lucha por abolir la ordenanza que posiblemente incluya demandas en la corte.