STANFORD.— Por muchos años, Catalino Tapia trabajó en una panadería con un sueldo de apenas 45 centavos, a unas cuantas cuadras de la Universidad de Stanford.
Lejos estaba entonces de imaginar que 40 años más tarde sería ovacionado de pie por un auditorio repleto en esa universidad por la que pasaba todos los días.
Don Catalino Tapia, de 64 años, recibió a principios de diciembre el premio El Propósito (The Purpose prize), que lo hizo acreedor a 100,000 dólares, los cuales destinará a la Fundación Jardineros del Área de la Bahía, la cual apoya con becas a muchachos latinos que quieren ir a la universidad.
Don Catalino fue una de las seis personas en el país que recibieron, cada uno, 100,000 dólares para sus fundaciones. De los seis ganadores, el jardinero fue el único latino.
De acuerdo a Shery Lansing, presidenta del panel de jueces de The Purpose prize, "éste no es un premio para honrar a los individuos sino para aclamar la importancia de sus innovaciones y para inspirar a otros a actuar".
El premio (www.purposeprize.org) se entrega a personas mayores de 60 años que decidieron tomar grandes desafíos. Para la edición 2008, hubo más de 1,200 aspirantes.
Jardineros del Área de la Bahía (www.bagf.org), ha relatado don Catalino Tapia, fue inspirada por el gusto tremendo que le provocó la graduación de su hijo Noel, quien estudió Derecho en la Universidad de Berkeley. Entonces, en 1999, se le vino a cabeza la idea de crear una fundación que ayudara a jóvenes con deseos de ir a la universidad.
A principio de la década de los sesenta, Tapia había emigrado a los Estados Unidos. Llegó procedente de México, a sus 20 años, con sólo seis dólares en la bolsa.







