TOKIO, Japón.— Toyota Motor llamó ayer a revisión en Japón a 223,068 modelos híbridos, la mayoría de la tercera versión de su popular Prius, por un posible fallo en su sistema de frenado, informó el Ministerio nipón de Transporte.
La medida afecta sobre todo a la tercera y última generación del Prius, que se convirtió en 2009 en el coche más vendido del año en Japón, mientras que se espera que el primer fabricante mundial anuncie revisiones similares próximamente en Estados Unidos, según la agencia local Kyodo.
Los coches que serán revisados en Japón son 199,666 Prius producidos hasta finales de enero, 10,820 sedanes Sai y 12,423 Lexus HS250h, además de 159 Prius "plug-in" (con enchufe eléctrico), todos ellos modelos híbridos, que combinan motor eléctrico y de gasolina, y con un sistema similar de frenado.
Está previsto que el presidente de Toyota Motor, Akio Toyoda, ofrezca una rueda de prensa hoy en la sede de la compañía en Tokio para dar más detalles acerca del Prius, su gran éxito de ventas.
La llamada a revisión del Prius se suma a los alrededor de ocho millones de vehículos Toyota que deberán pasar por los talleres en todo el mundo por posibles problemas con la respuesta del pedal del acelerador que provoca que se quede atascado.
El presidente de Toyota ha pedido perdón por la "ansiedad" causada en los millones de clientes de su compañía en todo el mundo, al tiempo que ha asegurado que sus coches son "seguros".
Hasta el pasado 1 de febrero, un total de 94 quejas habían sido presentadas ante el Ministerio de Transporte nipón por el posible fallo con los frenos del Prius, que Toyota achaca a un defecto del software y no mecánico.
Más de un centenar de reclamaciones se han presentado también en Estados Unidos, por lo que los medios dan por hecho que las revisiones del Prius se llevarán también a cabo en Estados Unidos.
Toyota ha detenido los envíos al exterior del modelo híbrido del Lexus, el H250h, y del nuevo Toyota Sai que se fabrican en Japón, por posibles problemas en el sistema de frenado similares a los del Prius, informó ayer el diario Nikkei.
Mientras, crecen los rumores de que piensa retirar unos 300,000 vehículos de su modelo híbrido Prius y que notificará hoy al gobierno estadounidense y japonés, dijo un medio de comunicación japonés.
Los jefes de la planta de Kyushu, en el sur de Japón, confirmaron que ayer suspendieron los envíos de estos dos modelos destinados a la exportación mientras investigan si pueden experimentar problemas similares en el frenado a los registrados en la última versión del Prius.
Toyota podría llamar a revisión unas 300,000 unidades del popular Prius en Estados Unidos y Japón por un retraso en la respuesta de los frenos por un defecto del software que coordina el sistema ABS, según informa la prensa japonesa.
La retirada del modelo Prius, un híbrido impulsado por gasolina y electricidad, afectará a los vehículos vendidos a partir de mayo del año pasado hasta fines de enero, dijo la agencia noticiosa Kyodo.
La agencia, que no identificó sus fuentes en la información, dijo que la empresa automotriz notificará a las autoridades japonesas y estadounidenses de su plan.
La vocera de Toyota, Ririko Takeuchi dijo que no ha sido aceptada una decisión sobre el retiro del Prius. El funcionario del Ministerio de Transporte, Kenji Sugai dijo que no ha sido informado de plan alguno por parte de Toyota.
La información siguió a otras en los medios de comunicación japoneses según las cuales la mayor empresa automotriz del mundo decidió anunciar un retiro masivo en los próximos días. La empresa dijo únicamente que pronto anunciará planes en referencia al problema de los frenos.
Mientras, se suman más problemas a la lista, Toyota sigue perdiendo valor de una semana a otra.
Ayer Kelley Blue Book rebajó el valor de reventa de los Toyotas retirados del mercado por segunda vez en cuatro días, reduciendo hasta un 4%, o entre 300 y 750 dólares menos que hace una semana, dependiendo del modelo.
Los retiros del mercado y la lenta respuesta a los asuntos de seguridad afectaron negativamente el valor de mercado de los automóviles que durante tanto tiempo representaban una inversión segura para sus propietarios.
A medida que el valor continúa bajando y siguen surgiendo problemas de seguridad, el fabricante número 1 a nivel mundial se enfrenta a un riesgo cada vez mayor de que incluso sus clientes más fieles comiencen a abandonarlo.
Después de todo, el factor clave para el ascenso de Toyota a la cima fue su reputación como fabricante de vehículos de calidad y con un alto valor de reventa. Si sus autos usados ya no son fieles a su antigua promesa de alta reputación, lograr compradores en las salas de exhibición será más difícil y su ventaja competitiva en el mercado, de la que disfrutó durante mucho tiempo, podría verse en peligro.
"Toyota goza de una gran lealtad entre sus clientes, pero es claro que sufrirá una fuerte erosión en ese terreno", señaló Juan Flores, director de tasación de vehículos de Kelley, que hace tan solo dos meses declaró a Toyota como la mejor marca en lo que atañe a valor de reventa.
El sitio en Internet Edmunds.com, firma que realiza estudios de investigación sobre automóviles, calcula que el valor de reventa o de canje podría caer hasta un 10% a corto plazo. Cuál será la caída a largo plazo dependerá de la duración que tenga toda esta confusión.
Algunos concesionarios ya se están negando a aceptar Toyotas como canje, mientras que otros están pagando considerablemente menos dinero de lo que pagaban hace un par de semanas.
La última reducción de Kelley refleja tanto la aparente falta de confianza de Toyota en sus propios vehículos así como también la importante caída en el interés que demuestran los clientes por Toyota, según Flores. No toma en cuenta el posible retiro de mercado de su preciado Prius híbrido a gasolina y electricidad debido a un problema de frenos, que los noticieros en Japón dicen que se espera sea anunciado el martes.
A la fecha, Toyota Motor Corp. ha retirado del mercado más de 7 millones de automóviles en EEUU, Europa y China debido a un acelerador que se atasca y a tapetes de piso que pueden quedar atrapados en el pedal del acelerador.
"Si el retiro del mercado se extiende, podríamos ver más caídas", afirma Flores.
Desde el primer retiro del mercado, efectuado el 21 de enero, debido al pedal del acelerador que se atascaba, el cálculo de Edmunds del valor de canje de un Toyota Camry 2009 cayó entre 4% y 6% a 13,967 dólares, mientras que el Toyota Corolla 2009 cayó 6% a 11,233 dólares.
"Mi consejo a los consumidores es ‘Si no tiene que cambiar su auto, entonces espere’", dice Michelle Krebs, analista principal de Edmunds. "Los valores se mantendrán bajos por un tiempo. Pero Toyota tiene un activo muy sólido en su marca".
Las noticias han inquietado a unos cuantos clientes que consideraban a Toyota como una marca de calidad a prueba de balas.
Hace un año Laura Benin, de 34 años, residente de la Ciudad de Nueva York eligió comprar un Toyota Corolla 2009 como su primer automóvil propio, debido a la reputación del fabricante. Ahora siente temor de conducir su automóvil, incluso después de resolver el posible problema con el acelerador, pero sabe que es un mal momento para intentar venderlo.
"Da un poco de miedo ver que el automóvil con la reputación más alta en lo que respecta a seguridad se encuentre hoy en esta situación", dice.
Aquellas personas ansiosas por vender sin esperar a que el valor vuelva a subir pueden considerar los rivales del fabricante japonés. GM, Ford y Chrysler todos anunciaron programas semejantes en los que ofrecen 1,000 dólares en incentivos a los propietarios de Toyotas que deseen vender sus vehículos.
Los concesionarios de automóviles también se enfrentan a una gran incertidumbre.
En River Oaks Chrysler-Jeep de Houston, el gerente general Alan Helfman le dijo a su encargado de autos usados que bajara entre un 30% y 40% del valor en los libros de cualquier híbrido Toyota o Prius retirado del mercado que se presentara para un canje.
"Hay que arreglarlos", dijo. "Hay que tomarlos a un valor considerablemente menor".
Chuck Eddy, concesionario de Chrysler en Youngstown, Ohio, dijo que se enteró que otros concesionarios se negaban a aceptar Toyotas retirados del mercado como parte del canje, pero dijo que él los seguía aceptando a un valor más bajo.
Dos firmas de subastas, en las que los concesionarios venden autos canjeados si deciden deshacerse de ellos, informaron a su concesionario que no tomarían Toyotas retirados del mercado debido a los temores asociados con los asuntos de responsabilidad legal. Eddy señala que los clientes sienten inquietud de comprar Toyotas y las firmas de subastas limitan incluso más las opciones de reventa.
A pesar de los problemas, muchos conductores parecen mantenerse fieles a la marca, aunque no les resulte tan fácil. Leasetrader.com, que actúa como un intermediario entre los compradores y vendedores de autos en arrendamiento, señala que varias de las miles de personas que se encuentran en lista de espera para arrendar un Toyota, menos del 30% han cancelado.
Los conductores estadounidenses elevaron la reputación de Toyota a un nivel muy poco realista y ahora tendrá que ocurrir un ajuste natural que beneficiará a Ford y General Motors, señala John Wolkonowicz, analista principal de automóviles de América del Norte de IHS Global Insight en Lexington, Mass.
Otro retiro del mercado, además del Prius, resultaría totalmente devastador para Toyota, según Wolkonowicz.
"Toyota cuenta con una legión fiel de compradores de la generación de los "baby boomers", que han sido propietarios de Toyotas durante décadas", dijo. "Van a mantenerse fieles a Toyota a menos que consideren que están haciendo el ridículo. Se acabará todo si ocurre otro retiro del mercado".
Jack Fitzgerald, propietario de 12 concesionarios, incluyendo dos tiendas Toyota en la zona de Washington, D.C., dijo que compraría todos los Toyotas usados que pudiera conseguir porque confía en que estos vehículos mantendrán su valor.
Fitzgerald señala que las inquietudes por el retiro del mercado han crecido desmesuradamente y que rápidamente se convertirán en cosas del pasado una vez que Toyota haga llegar las piezas de reparación a los concesionarios.
"Estoy comprando todos los que puedo", dijo. "Espero que todos los tontos de la zona me dejen su Toyota por poco dinero. Seguramente pueda hacer dinero con eso".