El presidente Bush instó al país y al Congreso a que apoyen el proyecto del rescate financiero (FOTO: AP)
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WASHINGTON, D.C.— El presidente George W. Bush pidió al país y al Congreso que apoyen el rescate financiero que se negocia porque de no aprobarse, Estados Unidos se dirige a una "larga y dolorosa recesión". "Toda nuestra economía está en peligro", advirtió la noche del 24 de septiembre.

La difícil negociación recibió una inyección de política partidista cuando el aspirante presidencial republicano, John McCain, suspendió su campaña mientras se logra un acuerdo en el cual espera participar, y pidió posponer el primer debate. Pero su rival demócrata, Barack Obama, rechazó la idea de posponer el debate.

Empero, Obama aceptó la invitación de Bush para participar junto a McCain y otros líderes de una reunión al día siguiente en la Casa Blanca. Horas antes McCain le pidió a Bush que convocara un encuentro. "Es hora de que los partidos se unan para resolver este problema", afirmó McCain.

Obama afirmó que las pláticas no deben viciarse con política partidista y que el debate debe proseguir porque "éste es el momento en que los estadounidenses tienen que escuchar lo que dice la persona que en aproximadamente 40 días será responsable de lidiar con este desastre". Además, agregó, "parte del trabajo de un presidente es lidiar con varias cosas a la vez".

Obama y McCain emitieron una declaración conjunta pidiendo bipartidismo "por el bienestar de los estadounidenses". "El plan sometido al Congreso por la administración Bush tiene fallas, pero el esfuerzo para proteger la economía estadounidense no puede fracasar".

Varios demócratas acusaron a McCain de montar un "teatro político" porque la crisis económica ha favorecido a Obama en las encuestas. Y el rechazo al rescate proviene especialmente de republicanos en el Congreso, sobre todo en la Cámara Baja.

Bush se dirigió a la nación que, aunque inquieta por la crisis, no ha recibido de buena gana el masivo plan de 700 mil millones de dólares que lo ven como un rescate sólo para Wall Street. Se negocian, no obstante, algunas medidas para asistir a personas en peligro de que sus casas sean embargadas.

"Este esfuerzo no está dirigido a preservar a ninguna empresa individual sino a preservar la economía de EU en general", afirmó. Bush advirtió que de no estabilizarse los mercados se corre el riesgo de caer en un "pánico financiero" que resultará en un escenario "angustiante": pérdida de empleos, reducción del valor de los planes de jubilación, del valor de las casas y más embargos.