Pero todo lo que sube, baja. Después de la quiebra de las "punto com" en el 2000 y del reciente desplome del mercado de bienes raíces, ¿realmente tiene sentido invertir en esos sectores? Y si así fuera, ¿en cuál?
RetrospectivaPara responder esa pregunta, miremos atrás. Si invertiste en un index fund que compra acciones de empresas incluidas en el Standard & Poor's 500 apenas después de que ellas alcanzaran su máximo valor entre los años 2001 y 2006, el rendimiento de tu inversión podría promediar aproximadamente un 4 % anual. Pero si hubieras invertido tu dinero en bienes raíces durante el mismo período, según el índice S&P/Case-Shiller U.S. (que mide el mercado de las casas en 20 áreas metropolitanas de Estados Unidos), el valor de tu casa se pudo haber incrementado en la enorme tasa de un 12.4 % cada año. ¿Esto te confunde? ¡Sin duda!
A la larga, el valor gana la batalla en rendimiento. Si tomamos un horizonte de inversión largo (por ejemplo, entre los años 1974 y 2004), los bienes raíces generaron un regreso anual de 8.6 %. Compáralo con el impresionante 13.4 % del índice de S&P500 durante el mismo período.
Según el profesor Robert Shiller, el mercado de bienes raíces sólo ha producido retornos extraordinarios dos veces: una, después de la Segunda Guerra Mundial, como resultado del regreso de los soldados y la formación de nuevas familias; la otra, entre 1998 y 2005, cuando se produjo la burbuja (ahora desinflada) del mercado inmobiliario.
ComparacionesPero el rendimiento es solo una parte de la historia de cualquier inversión. Existen cuatro factores adicionales que debemos considerar al comparar dos inversiones de naturaleza diferente. Las acciones pueden hacer que algunos de esos factores triunfen, pero las inversiones en bienes raíces pueden darle el liderazgo a otros.
Entonces, mi respuesta a la pregunta "¿bienes raíces o acciones?" es la siguiente: compra una casa y disfrútala viviendo en ella, pero cifra tu futuro en las acciones.









