PIDEN REFORMA JUSTA. El 1 de mayo de 2009, organizaciones sociales e inmigrantes pidieron una reforma migratoria en un acto en el centro de Houston. (FOTO: Gustavo Rangel)
Denver, 9 de Noviembre (EFE).- Un grupo de 20 terapeutas de Colorado ofrecerá tratamientos psicológicos a cientos de hijos de inmigrantes en cuatro barrios de la ciudad de Fort Collins debido a que, por el trauma de la inmigración y la pobreza, esos menores padecen de serios problemas de salud mental, anunció hoy una universidad local.
Según Dell Rae Moellenberg, portavoz de la Universidad Estatal de Colorado (CSU, en inglés), este centro de altos estudios recibió un subsidio federal de 1,2 millones de dólares para tratar a niños que ya sufren de desórdenes postraumáticos o están en riesgo de llegar a esa situación.
“Muchos de los niños que viven por debajo del nivel de pobreza padecen tremendas tensiones, incluyendo violencia comunitaria, actividades de pandillas y abuso familiar, lo que causa el desorden postraumático u otros casos de significativos traumas mentales”, comentó Moellenberg.
“El subsidio ayudará a mejorar la vida de cientos de niños de Fort Collins que viven en condiciones en las que, por su pobreza, se pone en riesgo su seguridad personal y física y su salud mental”, indicó la doctora Deborah Valentine, directora de la Escuela de Trabajo Social de CSU y principal gestora del subsidio.
Valentine enfatizó que en la actualidad “existen limitados servicios de salud mental para niños de grupos minoritarios o hijos de inmigrantes, sobre todo para aquellos que viven en las áreas de pobreza extrema de Fort Collins".
En esas zonas, puntualizó Valentine, el síndrome postraumático se conjuga con desempleo y deserción escolar y se agrava por las diferencias de cultura y de idioma y por la carencia de documentos de inmigración, que resulta en la incapacidad de los padres para proveer las necesidades básicas para sus hijos.
Gracias al subsidio otorgado por el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos, CSU creó el Centro de Colaboración para Prevención, Capacitación y Resistencia a la Adversidad (o PERC, en inglés), que ofrecerá tratamientos de salud mental a los niños de dos parques de casas móviles, de un edificio de apartamentos y de un vecindario.
Las familias participantes recibirán tratamientos personalizados por medio de visitas a los hogares y de contactos telefónicos.
A la vez que los terapeutas tratan a los niños, un grupo de trabajadores sociales educará a los padres sobre cómo modificar la situación familiar y los aconsejará sobre cómo mejorar la seguridad y estabilidad de la familia.
Moellenberg aseveró que los profesionales de CSU les explicarán a los padres que los niños sufren de ansiedad y depresión debido al hecho de ser inmigrantes y por verse separados de su familia y de sus amigos.
Hasta un 60 por ciento de los niños en los cuatro vecindarios elegidos podría necesitar tratamiento.
Denver, 9 de Noviembre (EFE).- Un grupo de 20 terapeutas de Colorado ofrecerá tratamientos psicológicos a cientos de hijos de inmigrantes en cuatro barrios de la ciudad de Fort Collins debido a que, por el trauma de la inmigración y la pobreza, esos menores padecen de serios problemas de salud mental, anunció hoy una universidad local.
Según Dell Rae Moellenberg, portavoz de la Universidad Estatal de Colorado (CSU, en inglés), este centro de altos estudios recibió un subsidio federal de 1,2 millones de dólares para tratar a niños que ya sufren de desórdenes postraumáticos o están en riesgo de llegar a esa situación.
“Muchos de los niños que viven por debajo del nivel de pobreza padecen tremendas tensiones, incluyendo violencia comunitaria, actividades de pandillas y abuso familiar, lo que causa el desorden postraumático u otros casos de significativos traumas mentales”, comentó Moellenberg.
“El subsidio ayudará a mejorar la vida de cientos de niños de Fort Collins que viven en condiciones en las que, por su pobreza, se pone en riesgo su seguridad personal y física y su salud mental”, indicó la doctora Deborah Valentine, directora de la Escuela de Trabajo Social de CSU y principal gestora del subsidio.
Valentine enfatizó que en la actualidad “existen limitados servicios de salud mental para niños de grupos minoritarios o hijos de inmigrantes, sobre todo para aquellos que viven en las áreas de pobreza extrema de Fort Collins".
En esas zonas, puntualizó Valentine, el síndrome postraumático se conjuga con desempleo y deserción escolar y se agrava por las diferencias de cultura y de idioma y por la carencia de documentos de inmigración, que resulta en la incapacidad de los padres para proveer las necesidades básicas para sus hijos.
Gracias al subsidio otorgado por el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos, CSU creó el Centro de Colaboración para Prevención, Capacitación y Resistencia a la Adversidad (o PERC, en inglés), que ofrecerá tratamientos de salud mental a los niños de dos parques de casas móviles, de un edificio de apartamentos y de un vecindario.
Las familias participantes recibirán tratamientos personalizados por medio de visitas a los hogares y de contactos telefónicos.
A la vez que los terapeutas tratan a los niños, un grupo de trabajadores sociales educará a los padres sobre cómo modificar la situación familiar y los aconsejará sobre cómo mejorar la seguridad y estabilidad de la familia.
Moellenberg aseveró que los profesionales de CSU les explicarán a los padres que los niños sufren de ansiedad y depresión debido al hecho de ser inmigrantes y por verse separados de su familia y de sus amigos.
Hasta un 60 por ciento de los niños en los cuatro vecindarios elegidos podría necesitar tratamiento.