Guzmán se ha convertido además en la primera hispana en ocupar ese cargo en la corte civil de más alto rango de Texas. (FOTO: EFE)
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AUSTIN, Texas.— Para la jueza Eva Guzmán, su reciente nombramiento al Tribunal Supremo de Texas no sólo es un "sueño hecho realidad para un abogado penal", sino también un triunfo para las familias inmigrantes que, como la suya, llegaron a este país con las manos vacías.

A sus 48 años, Guzmán se ha convertido además en la primera hispana en ocupar ese cargo en la corte civil de más alto rango de Texas al sustituir hasta 2010 al juez Scott Brister, quien renunció al máximo tribunal para regresar a la práctica privada.

Nacida en Chicago, de padres mexicanos, la carrera de esta hispana graduada en Leyes de la South Texas College of Law de Houston y miembro del American Law Institute ha estado marcada por el éxito.

Rick Perry, gobernador de Texas, sólo ha tenido palabras de elogio en la última década para con Guzmán, a quien ha calificado como "la mejor jurista del estado y una conservadora fiel a sus principios éticos y judiciales".

En 2001, Perry nombró a Guzmán a una de las cortes de apelaciones de Texas, con lo que se convirtió en la segunda persona de origen hispano en el cargo.

"Pero antes de eso tenía mi consultorio legal privado y mi especialidad era el derecho penal y familiar. Luego, me eligieron jueza para servir en las cortes de familia del condado Harris (Texas)", sostuvo Guzmán en entrevista con Efe.

Fue allí, según la abogada, donde vio de cerca los problemas legales que más aquejan a las familias de bajos recursos económicos.

"Lamentablemente, muchos ignoran las leyes de este país, pero lo peor es que existen muy pocos recursos para defenderse de las acusaciones penales que enfrentan", agregó.