SAN DIEGO, California (AP).— Tiger Woods confirmó ayer que no volverá a jugar esta temporada debido a una lesión en una rodilla que requerirá de otra intervención quirúrgica.
Woods se sometió a una operación para limpiar un cartílago el 15 de abril pasado y posteriormente sufrió una fisura cuando se disponía a reaparecer. La lesión le causó molestias durante el Abierto de Estados Unidos, pero no le impidió ganar el torneo tras superar a Rocco Mediate al cabo de 19 hoyos de desempate.
La magnitud de la lesión le da mayor relevancia todavía a la conquista de su decimocuarto título grande por parte de Woods, especialmente teniendo en cuenta que la justa requirió cinco días de competencia y un total de 91 hoyos. Woods obligó una jornada extra.
"Ahora, está claro que lo correcto es escuchar a mis doctores, seguir adelante con la operación y concentrar mi atención en rehabilitar mi rodilla", dijo Woods, según una declaración colgada en su portal de Internet.
A Woods se le vio en público por última vez cuando se retiró del campo de Torrey Pines, cojeando de manera visible, rumbo a la zona de estacionamiento con el trofeo de campeón a cuestas.
"Aunque me perderé el resto de la temporada de 2008, estoy fascinado por el hecho de que la semana pasada fue un torneo especial", comentó Woods.
Sólo jugó en siete torneos este torneo y ganó cinco. Se perderá un torneo grande por primera vez en su carrera y no podrá estar en la Copa Ryder de septiembre. Los Slams que se perderá son el Abierto Británico el mes que viene en Royal Birkdale y el Campeonato de la PGA en Oakland Hills, donde Woods fue el campeón en las dos pasadas ediciones.
Será su tercera cirugía en cinco años en su rodilla izquierda, aunque Wood destacó que los médicos le garantizaron que todo pinta positivo, al menos hasta ahora.
El lunes, cuando la preguntaron tras ganar el título si se había expuesto a agravar la condición de su rodilla por jugar en el US Open, Woods respondió que "tal vez".
Woods no especificó cuándo se operará. Hank Haney, el coach encargado de su swing, dijo que la recuperación dura entre seis y ocho meses, o posiblemente menos.
El mejor golfista del mundo ganó el torneo pese a que los médicos le dijeron que descansara.
Haney estaba con Woods en Florida cuando los médicos le dijeron al golfista que el mejor tratamiento para lesiones de estrés era de tres semanas en muletas y tres de inactividad.
"Tiger miró al doctor y prometió: Voy jugar el US Open y lo voy a ganar’. Y entonces se puso los zapatos", relató Haney.









