El filipino Manny Pacquiao (izq.) conecta izquierdazo al rostro del boricua Miguel Cotto, a quien le arrebató la corona welter de la OMB, por nocáut técnico en el duodécimo acto. (FOTO: EFE)
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Las Vegas/EFE — El filipino Manny Pacquiao es el nuevo campeón del peso welter, versión Organización Mundial de Boxeo (OMB), su séptimo título en categorías diferentes, después de quitárselo al puertorriqueño Miguel Cotto por la vía del nocáut técnico en el duodécimo asalto, en unpelea que se extendió hasta la madrugada de ayer (hora del este).

Pacquiao volvió a demostrar que no tiene ningún interés de decir que es el mejor de todos en las ruedas de prensa, lo reivindica cuando se enfrenta a sus rivales, aunque presenten la valentía y el corazón de Cotto, que prefirió sufrir un castigo brutal durante los últimos tres asaltos antes que tirar la toalla.

“Nuestro plan de pelea era no tener prisa en hacer las cosas, debíamos tomar nuestro tiempo”, declaró el ahora siete veces campeón mundial.

El filipino reconoció que “fue una pelea complicada". “Por eso necesitaba darme un tiempo para sentir el poder que traía Cotto en sus puños, para saber hasta dónde me podía arriesgar, pero poco a poco pudimos hacer nuestra pelea como queríamos”, explicó.

Al final Pacquiao fue el gran héroe de la velada de boxeo que atrajo el interés de 16.200 espectadores, que llenaron el MGM Grand Arena de Las Vegas.

Pacquiao, de 30 años, llegó hasta el título welter después de haber ganado el mosca, pluma júnior, pluma, ligero júnior, ligero y welter júnior.

“Tenemos que pensar con tranquilidad en cuanto al futuro, pero lo que sí hemos definido es que ésta, la del peso welter, será la última división en la que pelearé”, subrayó Pacquiao. “Es historia para mi y lo más importante, que lo consiguió un filipino”, recalcó.