SAN ANTONIO/AP
— El púgil Oscar Díaz fue operado por una hemorragia cerebral y se encontraba en estado de coma después de colapsar durante una pelea en su ciudad natal de San Antonio.El boxeador de 25 años estaba recibiendo una paliza del dominicano Delvin Rodríguez la noche del miércoles en el Auditorio Municipal de San Antonio, cuando se desplomó en su esquina cuando los boxeadores se aprestaban a iniciar el décimoprimer asalto.
Ron Katz, promotor de la empresa Star Boxing que organizó la pelea, dijo a la AP que Díaz estaba fuertemente sedado después de la operación.
“Según tengo entendido tuvieron que sacarle la parte izquierda del cráneo para bajar la inflamación”, indicó Katz, citando información que aseguró le dio la promotora Donna Brooks.
Katz señaló que Brooks estaba con Díaz en el Hospital Universitario.
Katz aclaró que Díaz no está en un estado de coma inducido, lo que a su entender es una buena señal.
La situación “es muy crítica, pero el médico, según lo que me dijo Donna, está optimista”, afirmó Katz.
Katz dijo que las heridas como la que sufrió Díaz usualmente significan el final de una carrera. El púgil del peso welter llegó al combate con récord de 26-2, con 12 nocauts.
“Lo que uno espera es que se salve”, expresó Katz, quien calificó a Díaz de “muchacho fuerte”.
Katz —que estuvo en el combate— dijo que Díaz estaba recibiendo fuertes golpes antes de desplomarse.
El promotor indicó que no hubo ninguna señal de que algo andaba mal, hasta que Díaz se puso de pie para iniciar el 11er asalto. Entonces llevó sus manos a la cabeza y colapsó.
El árbitro detuvo el combate de inmediato y declaró a Rodríguez como ganador por nocaut técnico. De inmediato, los médicos entraron al cuadrilátero para atender a Díaz, lo colocaron en una camilla y lo llevaron al Hospital Universitario.
Personal del servicio de emergencias médicas “reaccionó rápido y lo llevó al centro de traumas lo más rápido, que realmente le dio (a Díaz) una oportunidad de luchar por su vida”, apuntó.
En la mañana de ayer, la portavoz del hospital, Leni Kirkman, señaló que no tenía información nueva sobre la condición del púgil de 147 libras de peso y 5 pies 10 pulgadas de estatura. Después ya no respondió a una llamada telefónica.













