CHICAGO (EFE).— El efecto negativo de la crisis económica, que afecta también al beisbol, fue reconocido ayer por el Comisionado del Beisbol de Grandes Ligas, Bud Selig, quien admitió, tras la última reunión del año de los equipos, que algunos de ellos habían sufrido grandes pérdidas económicas.

"No hay duda de que varios equipos perdieron dinero", destacó Selig.

Como también es habitual en la política del Comisionado, no quiso identificar a los equipos que, según su aceptación, perdieron dinero.

"No somos algo aparte de la sociedad, al contrario, estamos integrados de manera muy activa y el ambiente como todos saben es complicado", subrayó Selig.

El reflejo de esta crisis se vio en el apartado de la asistencia a los partidos de beisbol, pues se bajó un 6.77 por ciento la temporada pasada, de un promedio de 32,528 personas por juegos a 30,350.

A pesar de todo, el deporte pasatiempo nacional movilizó a 73.4 millones de fanáticos a los estadios.