Jorge Muñoa.
Atenas, 18 jul (EFE).- Dirk Nowitzki va a disfrutar de una doble ocasión para conseguir el billete hacia Pekín 2008 que tanto ansía como broche de oro para la dilatada y exitosa carrera que ha trazado con el equipo nacional de Alemania, que pasó por encima de Brasil en un tremendo bombardeo durante el segundo cuarto (31-7 de parcial en siete minutos) y ahora puede brindar ese poderoso deseo olímpico a la estrella de los Mavericks de Dallas.
Los americanos buscaron reducir la cuenta anotadora de Nowitzki -que venía de endosar 35 puntos a Nueva Zelanda- desde el principio. Querían contener la voracidad realizadora del pívot de los Mavericks para abordar el asalto a las semifinales y, en el primer cuarto, lo lograron (14-13). El resto del coque únicamente ofreció malas noticias para ellos. El único consuelo residió en el desesperado intento de recobrar el pulso que llevaron a cabo en el último periodo.
La estadística sólo se movió para registrar una canasta del poste en los diez primeros minutos. Sin embargo, Brasil descuidó a Pascal Roller, que en ningún instante del torneo había paseado la efectividad que exhibió en esta crucial eliminatoria y lanzó a los germanos como los reactores de una nave espacial.
Detrás de él explotó Nowitzki y el equipo suramericano, que a los trece minutos transmitía buenas sensaciones (14-19), desapareció del partido. Mejor dicho, fue expulsado por una demoledora serie de 31-7 que dejó la situación virtualmente decantada para los hombres de Patrick Bauermann al final de la primera parte (45-26).
Roller se erigió en un factor clave del avasallador ataque de los europeos. El base engatilló cuatro triples sin fallo en el segundo tramo. Junto a Roller también apareció por el arco Konrad Wysocki para sumar otro pleno con dos de dos. A esos seis triples añadieron uno por barba Nowitzki y Demond Greene. En total, los brasileños encajaron veinticuatro puntos desde los 6,25 metros en veinte minutos. Demasiado para recuperarse en una tarde de auténtico vendaval alemán.
Los brasileños acusaron el golpe. Regresaron al parqué aturdidos y encajaron un nuevo parcial desfavorable, de menos rigor (15-7), pero en un lapso de tiempo mayor, una nefasta combinación para un equipo que necesita remontar. Si la diferencia en el intervalo hacía muy difícil la recuperación, el 60-33 previo al final del tercer cuarto sólo la complicaba aún más. Encima, Alemania se sabía superior. Jugaba a placer.
Nowitzki siempre ha demostrado una devoción absoluta por el equipo nacional germano. No obstante, ya ha comentado que está sopesando la retirada de la selección y, aunque puede seguir para el Europeo de Polonia 2009, ha señalado los Juegos de Pekín como una cita de especial relevancia para su carrera.
Quiere la última experiencia olímpica como profesional. Ahora la tiene a mano. Además, por partida doble. Automáticamente, si Alemania gana a Croacia (sábado; 19.00 hora local) y, en la final del domingo entre los dos perdedores de las semifinales, en caso de ceder ante los croatas.
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- Ficha técnica:
78 - Alemania (14+31+17+16): Greene (14), Steffen Hamann (5), Wysocki (10), Nowitzki (20), Kaman (12) -cinco inicial-, Femerling (-), Roller (15), Ohlbrecht (-), Zweiner (-), Schultze (-), Garrett (2) y Chris Hamann.
65 - Brasil (13+13+13+26): Huertas (9), García (8), Marcelinho (11), Batista (8), Splitter (16) -cinco inicial-, Araujo (2), Tavernari (4) y Duda (7).
Árbitros: Vázquez (PUR), Voreadis (GRE) y Ankarali (TUR). Excluyeron por personales a Steffen Hamamm (m.39) y a Splitter (m.40).
Incidencias: encuentro correspondiente a las eliminatorias de cuartos de final del Torneo Preolímpico masculino para los Juegos de Pekín 2008, disputado en el Pabellón OAKA de Atenas ante unos 2.000 espectadores. EFE













