Blue Demon Junior derrotó a su nefasto rival Border Patrol en una escuela de la Misión [Foto: María A. Mejía/El Mensajero].
1/1

SAN FRANCISCO.— La lucha no termina. Es cierto. Miren que a Fantástico lo despidió el público con la burlona letanía de "quiere llorar, quiere llorar…", y el hombre, todo de blanco, debió aguantar aquello.

Ya dentro, tras bambalinas, se encontraría otra vez con Rockero del Diablo III, quien acababa de derrotarlo en el ring, y ambos se congratularían de haber salido ilesos de una función más de lucha libre.

"He visto lesiones graves, claro que sí", relató Sparky Ballard, uno de los réferis aquella tarde del 6 de junio. "Durante las luchas he visto una fractura de clavícula y otra más. Ambas las sufrió el mismo luchador; Happy Bone (Hueso feliz), se llamaba. Y no creo que eso haya sido muy feliz", agregó sonriendo, animado por su propio sarcasmo.

Mientras Sparky contaba cómo se enroló en esta moderna juglaría, la lucha, uno de los integrantes del dueto Polyester express, cuyo atuendo esa tarde emulaba aquel traje blanco de John Travolta en Fiebre del Sábado por la Noche, posaba para las cámaras. Entonces todavía faltaban unos 20 minutos para que Fantástico y Rockero del Diablo III salieran a calentar al cotarro, que habría de ser encendido, de inicio, por la falsa derrota de Blue Demon Jr. ante Oliver John.

Los personajes, sus gritos y saltos, los violentos choques contra la lona, la música a todo volumen, el humo para crear ambiente, la rapidez general con que todo pasa —¡menos el inicio de la función!— unen fuerzas en las luchas libres para distraer, para sacar a la razón del área y eso, eso fue lo que aprovechó Oliver John cuando urdió vestir a uno de sus compañeros del trío Border Patrol (La Migra) como Blue Demon Jr., subir con él al ring y derrotarlo sin mayor esfuerzo ante el público atónito.