- Información de compra Mazda MX-5 Miata 2008
- BlueTec de Mercedes-Benz
- Mitsubishi Outlander 2008
En 1989 Mazda hizo historia con el lanzamiento del MX-5 Miata. Introducido ese año en Estados Unidos y en muchas otras partes del mundo como un modelo del 1990, el Miata revolucionó la industria ya que por sí solo revivió el mercado de los convertibles de dos pasajeros, los llamados roadsters. Era un segmento durmiente que había gozado de gran popularidad durante los años sesenta y principios de los setenta y en el que reinaban legendarias marcas británicas como Lotus, Triumph y MG. Para cuando salió el Miata, el clásico roadster inglés había desaparecido.
El delirante e instantáneo éxito que disfrutó el Miata impulsó a otras automotrices a crear sus propios roadsters, excelentes algunos, mediocres otros. O sea, que de no haber sido por el Miata, otros autos espléndidos como el Porsche Boxster, el Mercedes-Benz SLK, el Audi TT y el BMW Z3 probablemente nunca hubieran existido.
Para el modelo de 1999 fue lanzada la segunda generación, que logró mantener la fascinación del público. Al año siguiente, ya el libro de récords de Guinness certificaba al Miata como el roadster de mayor venta de todos los tiempos cuando sobrepasó las 531,890 unidades vendidas desde su introducción. Al día de hoy, la cifra va por encima de las 800,000.
Así que con un clásico instantáneo que por sí solo revivió un segmento y que aniquiló récords en su categoría, la tarea de rediseñarlo por segunda vez no sería fácil. Por tanto, al crear la tercera generación, que debutó para el 2006, Mazda apeló en gran medida al diseño del primer Miata, el original. Es por ello que el carro, aunque completamente nuevo, tiene una apariencia levemente retro. Y es que el Miata de primera generación ya de por sí tenía un diseño retro inspirado en el Lotus Elan producido entre 1962 y 1975.
El ejemplo más claro entre las similitudes del Miata actual y el primero está en las luces delanteras. Cierto, los de este modelo son fijas, en vez de las retractables del original. Empero, justo debajo de las principales, el primer modelo tenía unas pequeñas luces de viraje de forma ovalada. Pues en su proceso evolutivo, esas luces elípticas subieron de posición, crecieron en tamaño y son ahora las luces principales del nuevo MX-5 Miata.
Las luces traseras continúan con la misma temática de diseño de las dos generaciones previas. Pero nuevamente, son más fieles a la versión original que a las del modelo de la segunda edición. Otro sello distintivo que hereda de las dos versiones previas es el enorme hueco en el parachoques delantero que provee ventilación al motor.
Aun con los innegables rasgos genéticos de las primeras dos generaciones, el MX-5 luce más muscular gracias a unos guardabarros más anchos y pronunciados. Esto le da un porte, especialmente desde la parte trasera, que trae a la mente a la versión “M” del BMW Z3 (que jamás debe ser confundido con el horrendo Z4).
Es precisamente en los guardabarros donde se puede apreciar la genética de Mazda pues parecen haber sido copiados de los del rotativo Mazda RX-8. La camioneta mediana de Mazda, la CX-7, también tiene guardafangos delanteros similares.
Otros detalles que aportan a que el Miata luzca más deportivo son las barras antivuelco ubicadas detrás de los asientos. También atractivos lucen los rines opcionales de 17 pulgadas (los estándar son de 16).
Para respaldar la apariencia más agresiva, Mazda le dio más potencia. Debajo del bonete se encuentra el motor más grande en los 18 años de historia del Miata. Sigue siendo de cuatro cilindros, pero en vez de los usuales 1.8 litros que siempre ha tenido, la cilindrada creció a 2.0. Esto conllevó un marcado aumento de potencia de los 142 caballos de fuerza del modelo de segunda generación a los 166 del actual. Quiere decir que tan sólo está a 12 escasos caballitos de los 178 del Mazdaspeed Miata que estuvo disponible en el 2004 y 2005. Por tanto, el modelo actual es el más potente de todos los Miata de producción regular.
Ahora bien, la única manera en que el MX-5 obtiene los 166 caballos es por medio de cualquiera de las dos transmisiones manuales disponibles (de cinco o seis cambios). Con la transmisión automática de seis velocidades y modo manual, el caballaje disminuye a 158.
El consumo de combustible también se ve afectado de acuerdo con la transmisión, pero no por mucho. Los modelos automáticos tienen un rendimiento de 20 millas por galón (MPG) en la ciudad y 27 en la carretera. Con la caja manual de cinco velocidades el consumo es de 22 MPG en la ciudad y de 27 en la carretera, mientras que con la de seis velocidades, las cifras cambian a 21 y 28 MPG, respectivamente.
He tenido dos oportunidades de probar este Miata de tercera generación y las dos fueron en islas muy hermosas. La primera ocasión fue en el 2005 durante la presentación del auto a la prensa mundial en Kona, en la isla grande de Hawai. La segunda, mucho más reciente, en mi natal Puerto Rico. Así que con el ambiente tropical de ambas islas, fue una delicia manejar el MX-5 Miata con la capota baja. Siempre he dicho que manejar un convertible provee una embriagante sensación de libertad. Uno casi se siente como si estuviera de vacaciones. Así que añádanle a eso manejar por las preciosas costas del Pacífico y del Caribe y se imaginarán que en todo momento mi cara lucía una sonrisa de satisfacción (mis hijos dicen que es más bien una sonrisa de tonto).
Lo primero que uno nota al abordar el MX-5 Miata, cuyos precios comienzan en $21,305, es el aumento de espacio en la cabina. Por supuesto no estamos hablando de la amplitud de una Cadillac Escalade, pero al comparar las cabinas de las dos generaciones previas, pues es considerablemente más cómoda. Los materiales que la cubren son también más sofisticados y agradables al tacto.
Como era de esperarse, en la carretera resultó ser más rápido y ágil. Uno se percata de la potencia adicional casi instantáneamente pues el arranque es enérgico. De la misma manera, se sintió sumamente ágil en las curvas de las elevadas carreteras de montaña de ambas islas. La suspensión es mucho más rígida.
Aunque para ambas pruebas utilicé Miatas con capotas de tela, desde el 2007 ha estado disponible un techo duro retractable que al toque de un botón, abre o cierra en unos escasos 12 segundos. Según Mazda, es el techo de operación automática más rápido en Norteamérica.









