Muchos estadounidenses están preocupados sobre el virus H1N1 y muchos de ustedes aún esperan su turno para ser vacunados. Como a ustedes, me apenan mucho las enfermedades y muertes causadas por la influenza H1N1, y como madre, comprendo la frustración y la ansiedad que los padres sienten cuando no pueden encontrar la vacuna para sus hijos, o lo que sentimos cuando las expectativas son mayores que nuestras opciones.
Como la misma influenza, la producción de la vacuna puede ser imprevisible. Esperábamos contar con una cantidad significativamente mayor para ahora, pero debido a una variedad de factores, la producción ha sido más lenta de lo previsto, a pesar que todos los que participan trabajaron día y noche, e hicieron lo posible por lograrlo.
Ya se han distribuido millones de dosis, pero muchos estadounidenses más aún están a la espera. Le pido a la gente que por favor sea paciente. Van a llegar más.
Estadounidenses en todo el país han redoblado esfuerzos para hacerles frente al virus H1N1 y están colaborando para evitar el contagio.
Se puede ver que se están lavando las manos, tapándose la boca con la manga al toser, quedándose en casa si están enfermos y, sí, haciendo fila para vacunarse.
A muchas de las personas que se vacunen les dará sólo un caso leve, pero cualquiera puede tener un caso serio de influenza, y hay grupos particularmente vulnerables a tener graves complicaciones, como los niños pequeños, las embarazadas y cualquier persona con enfermedades como diabetes o asma. Por eso, tienen prioridad para recibir la vacuna. Incluso si ustedes se enferman, pueden protegerse a sí mismos y a las personas a su alrededor quedándose en casa, evitando el contacto con otras personas y buscando atención médica pronta si tienen alguna enfermedad crónica o se enferman gravemente.







