Las audiencias judiciales que pusieron fin a la unión matrimonial de la ex modelo Christie Brinkley y el arquitecto Peter Cook sacaron a la luz pública una situación que afecta a muchas parejas y, en particular, a esposas cuyos maridos les son infieles con mujeres mucho menores que ellas o que son adictos a satisfacerse sexualmente con pornografía disponible en la internet.
Según lo divulgado por las agencias noticiosas, Brinkley solicitó el divorcio en 2006 después de saber que su compañero de una década le fuera infiel con una joven (Diana Bianchi, quien en ese entonces tenía 18 años), y con quien tuvo relaciones sexuales en la misma oficina de la "ex Cover Girl".
En las sesiones del divorcio por compartir la tutela de sus dos hijos, la supermodelo acusó a Cook de ser también un adicto a la pornografía virtual. Cook aceptó las acusaciones ante el juez de una corte familiar de Central Islip, Nueva York, y pidió disculpas.
El 10 de julio del corriente año, el tribunal finalmente determinó que Brinkley, de 54 años de edad, le diera más de dos millones de dólares a Cook y que ella se quedara con las propiedades que había comprado por recomendación de su ex esposo.
Ante los supuestos episodios de ira que la ex modelo tuvo durante el proceso de divorcio, el juez le recomendó sesiones de terapia emocional para sanar el rencor y prepararse para obtener la custodia de sus hijos. Igualmente, se le aconsejó una evaluación psicológica que le ayude a cambiar su perspectiva a la hora de seleccionar sus compañeros de vida.
Analizando el caso, con tan sólo la información dada a conocer a través de los noticias, la psicoterapeuta Isabel Gómez-Bassols, conocida popularmente como la Dra. Isabel, comenta a HolaLA! que una persona que ha tenido cuatro divorcios y ha sido afectada repetidas veces por el problema de ‘cuernos’, definitivamente "requiere de terapia emocional".
También Brinkley necesita autoevaluarse para ver qué está pasando con ella, ya que lleva cuatro divorcios y sus cuatro ex maridos parecen tener el mismo problema de narcisismo.
"Estos hombres narcisistas, como dicen que es Cook, ven a las mujeres hermosas como un objeto que les sirve sólo para realzar su imagen", asegura la especialista en comportamiento y salud mental. "Ante ello, él tendría también que acudir a terapia para tratar el problema".
Gómez-Bassols dice que Brinkley también tendría que fortalecer su seguridad personal.
"He tratado, en numerosas ocasiones, mujeres hermosas que son inseguras precisamente por ser hermosas, ya que sienten que los hombres las escogen por su apariencia externa y no por su inteligencia", comenta.
Aunque la situación emocional de la ex modelo necesita atención, la sicoterapeuta asegura que es preocupante la adicción que supuestamente tiene Cook hacia la pornografía virtual, ya que pone en evidencia que "él es un hombre que le gusta autosatisfacerse sexualmente, corroborando su personalidad narcisista".
La doctora Myriam Balbela, terapeuta de parejas y especializada en sexología, por su parte comenta que este caso deja al descubierto que la adicción a la pornografía es una de las adicciones más negadas que actualmente ocurren.
"Pienso que en este caso están diluyendo la patología sexual de Cook al racionalizar su conducta compulsiva sexual, diciendo que es narcisista. Con esta minimización están diluyendo el sufrimiento que se produce en la familia. No es lo mismo ser ‘narciso’ que ‘adicto al sexo pornográfico’, que tiene un pronóstico reservado hacia perversiones mayores", comenta Balbela.
Agrega que el pensamiento obsesivo sexual y las fantasías sexuales en un adicto al sexo pornográfico se hacen cada vez más necesarias y se dejan de lado las relaciones sanas de interacción sexual.
"Generalmente, estas personas adictas tienen frecuentes cambios de estado de ánimo y esto hace cada vez más difícil la comunicación con las personas que los rodean. Obviamente, se puede pensar que ese matrimonio pudo haber sido un tormento para Brinkley y el divorcio fue la mejor opción", concluye la sexóloga.













