Nueva York — La prenda de moda masculina para finales de año es el esmoquin. Así lo propusieron los diseñadores en las pasarelas y lo reafirma el estilo de James Bond en la película “Quantum of Solace”.
Uno de los vestuarios más influyentes para el hombre a nivel cinematográfico, es sin duda la ropa que viste el Agente 007.
El sexto Bond, Daniel Craig, luce elegante en los trajes que confeccionó Tom Ford para el último filme basado en las novelas de Ian Flemming.
El actor inglés lleva un estilo más acorde con los tiempos actuales, trajes más ajustados y sensuales, contrario a los diseños clásicos y europeos de los anteriores “agentes”.
El diseñador estadounidense sustituyó a la firma Brioni, la cual se encargó de vestir a Pierce Brosnan en las anteriores películas de 1995 a 2002.
A pesar de que Flemming nunca menciona en sus libros el modisto de los trajes de Bond, es indiscutible la influencia que han tenido los protagonistas de las cintas en la moda: Sean Connery, George Lazenby, Roger Moore, Timothy Dalton, Pierce Brosnan y Daniel Craig.
El traje que caracteriza al Agente 007 es el esmoquin, el cual lo luce en galas, al jugar poker o al conquistar a la chica Bond del momento.
Aunque en Estados Unidos se suele llamar “tuxedo”; según la Real Academia Española, esmoquin, del inglés “smoking”, es una “prenda masculina de etiqueta, de menos ceremonia que el frac, a modo de chaqueta sin faldones”.
El portal Protocolo.org, asegura que el origen se remonta al siglo XIX. La prenda era utilizada por los caballeros británicos para fumar (fumar > smoke, de ahí llamar al atuendo “smoking”).










