La pubertad supone cambios importantes que los padres deben observar con atención. (Foto: Archivo)
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Cuándo empezar a hablarles a los hijos sobre sexualidad y qué decirles son de las preguntas más frecuentes entre los padres sobre este tema. Y generalmente la llegada de la pubertad es la que confronta con la inminencia de abordar el tema. Por lo menos, hay que hablar de los cambios que vivirá el cuerpo y dar un mínimo de información.

Sin embargo, para muchos, hacerlo suele generar temores e incomodidades, ¿por qué? Uno, porque a veces se teme no tener la información necesaria para responder a las dudas que puedan plantear o no se sabe cómo empezar la conversación.

Dos, porque se teme dar información de más, despertar curiosidades que antes no existían o incentivar nuevos comportamientos. Y tres, porque hablar del tema, especialmente con los hijos, suele confrontar con la propia sexualidad.

Más que el cuerpo
Ciertamente es necesario hablar de los cambios en el cuerpo. Decir que se empezará a aumentar más rápido de tamaño y que, a veces, no todo el cuerpo crece al mismo tiempo; es decir, a veces crecen primero las orejas y la nariz y luego el resto de la cara.

O que al tratarse de un crecimiento muy rápido, con frecuencia toma tiempo adaptarse a las nuevas dimensiones, por lo que hay momentos en los que uno se siente torpe, se tropieza y se le caen las cosas.

Decir también que empezarán a salir vellos en diferentes partes del cuerpo, especialmente en el pubis y las axilas, que en los hombres empezará a haber emisiones de semen durante el sueño y en las mujeres crecerán los senos y llegará la menstruación.

Pero también es muy importante hablar de las emociones e inquietudes que estos cambios despiertan. Finalmente, todo lo que sucede en esta etapa sucede por primera vez y, además, todos los individuos tienen un ritmo distinto de desarrollo.