No hay límite para la imaginación a la hora de crear los monstruos. (Foto: AP)
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Directamente desde la mesa del desayuno, le presentamos una artesanía que los niños pueden elaborar para ayudar a decorar la noche de Halloween.

Esta artesanía es doblemente dulce, ya que utiliza cajas de cereales de una porción, esos cubos diminutos que los niños suplican a sus padres que les compren, por su pequeño tamaño y, generalmente, por su contenido de azúcar.

Rachel Fuller, bibliotecaria de la Biblioteca Pública Standley Lake en Arvada, Colorado, creó estos monstruos con pequeñas cajas de cereales hace varios años, y ha vuelto a ellos en muchas ocasiones desde entonces. "Fue un éxito tal que este año los utilizamos nuevamente con un grupo de todas las edades", afirmó.

Experimente con diferentes tamaños y formas de cajas para crear una variedad de monstruos (por ejemplo, los recipientes redondos de avena también funcionan bien). Sin embargo, las pieles falsas pueden ser costosas, de modo que para mantener los costos bajos aténgase a las cajitas de cereales.

Fuller recomienda tener varios colores de pieles falsas y fieltro, pelotas de espuma de poliestireno, limpiapipas, marcadores y autoadhesivos. Pompones, ojos saltones y lentejuelas – cualquier cosa que brille – también funciona bien.

Los padres deben recortar las cajas previamente y, para los niños más pequeños, también las telas.

Esta es una de esas pocas artesanías en las que los niños necesitan utilizar mucho pegamento, para que las pieles falsas se adhieran a la caja. (Sin embargo, funciona; mi pandilla de niños artesanos no tuvo problemas con este paso).

Otro paso difícil: hacer orificios a través de la tela gruesa y la caja de cartón para colocar los brazos, las antenas – todo lo que los niños puedan imaginar. Los adultos pueden utilizar un punzón para este paso.