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Atlanta/EFE

Faltan pocos días para el regreso a clases de los menores y prepararlos para esta etapa, aunque no sea la primera vez que acuden a la escuela, puede facilitarles el proceso de adaptación, de acuerdo con los expertos.

La Academia Americana de Pediatría (AAP, por sus siglas en inglés) recomienda tomar algunas medidas para ayudar a los hijos a manejar la ansiedad y los nervios que les genera el acudir a la escuela.

Calmar el temor que puede ocasionar el primer día es uno de los primeros pasos, por lo que la AAP aconseja destacar los aspectos positivos de empezar la escuela, como volver a ver a los amigos y conocer nuevos compañeros.

Asimismo, la organización recomienda poner en práctica otras medidas para ayudar al menor a sentirse cómodo y seguro durante el proceso.

Al elegir una mochila para transportar los útiles escolares, la Academia Americana de Pediatría aconseja que se tome en cuenta el tamaño del menor y que ésta no sobrepase en más del 10 o 20 por ciento del peso del niño para evitar lesiones.

Distribuir equitativamente el peso en todos los compartimentos de la mochila e instar al menor a utilizar en todo momento ambas correas puede evitar que se lastimen los músculos y la columna vertebral.

Si el niño se traslada a la escuela en autobús es importante que aprenda algunas reglas básicas para evitar accidentes, aseguran los expertos de la organización.

Esperar a que el autobús se detenga completamente para abordarlo, mantenerse sentado durante todo el trayecto y verificar que no venga ningún coche al cruzar la calle tras bajarse, son algunas de las recomendaciones de la AAP.

Si el menor camina hasta la escuela, los expertos aconsejan verificar que la ruta sea segura, cuente con guardas que les ayuden a cruzar las calles y que los niños más pequeños vayan siempre acompañados por un adulto.

 

Otro de los aspectos a los que la organización recomienda poner especial atención es a la alimentación de los menores al entrar de nuevo a la escuela.

 

Mantenerse informado sobre el menú escolar diario puede permitirle a los padres preparar algo de comida en la casa para complementar el almuerzo de sus hijos en aquellos días en los que el plato principal no es del agrado del menor, aconsejan.

 

Incluir frutas, productos lácteos con bajo contenido de grasa, agua y jugos naturales puede ayudar a los menores a tener una alternativa más saludable a los refrescos gaseosos, advierte la Academia Americana de Pediatría .

 

Cada refresco de 12 onzas contiene aproximadamente 10 cucharaditas de azúcar (150 calorías) y beber una lata de refresco al día aumenta en un 60 por ciento el riesgo de obesidad de un niño, de acuerdo con la organización, que insta a limitar el consumo de este tipo de bebidas entre los menores.

 

Mantener un ambiente sano, seguro y libre de intimidación en la escuela es necesario para que los menores desarrollen todo su potencial, por lo que la AAP aconseja a los padres poner atención a cualquier conducta o señal que indique que el estudiante está siendo intimidado o por el contrario, está intimidando a sus compañeros.

 

Este tipo de agresión puede ser física, verbal o a través de Internet, pero en cualquier caso puede ser un problema con graves consecuencias si no se detiene a tiempo, según los expertos.

 

Una vez que los menores regresan a la escuela también es importante ayudarles a crear una rutina de estudio y establecer reglas claras con respecto al tiempo que dedican a ver televisión y a hacer las tareas, según la AAP.