La Laguna Grande de Fajardo se encuentra en el interior de la reserva Las Cabezas de San Juan, en Puerto Rico, y está administrada por el Fideicomiso de Conservación de Puerto Rico.  Foto: EFE/Fideicomiso de Conservación de Puerto Rico.
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Dado que las costas de la isla de Puerto Rico son muy semejantes en su composición, la comunidad de científicos no descarta que Puerto Rico haya contado en el pasado con otras bahías bioluminiscentes activas en su región, entre la que se mencionan las lagunas San José y El Condado, en San Juan; y las lagunas Torrecillas y Piñones, en Loíza. El desarrollo urbano y hotelero, la tala de mangle, los desechos sólidos, el uso de vehículos de motor y la iluminación artificial figuran entre las causas principales para su desaparición.

Para beneficio de turistas y amantes de la naturaleza, las bahías de Puerto Mosquito, en Vieques; La Parquera, en Lajas y Laguna Grande, en Fajardo, permiten la entrada de visitantes y excursiones, las cuales son avaladas por el Departamento de Recursos Naturales y el Fideicomiso de Conservación. Estas reservas pueden visitarse tanto de día como de noche, para realizar diversas actividades recreativas desde atravesar los canales de mangles en kayacs, navegar en la bahía a bordo de una embarcación especial; bucear con o sin tanque de aire, hacer snorkeling y hasta nadar entre las hermosas aguas luminosas.