Y no es que los votantes no estén dispuestos a arriesgarse a elegir a candidatos que anuncian que van a tomar medidas duras, como ha sido el caso de Dave Bing, quien ganó en Detroit, una ciudad que no puede estar en peor situación económica.

Si los demócratas en el Congreso y en la Casa Blanca no acaban de dar soluciones firmes, prontas y eficaces a los grandes problemas económicos del país y siguen dilatando en sus decisiones, perderán escaños en las elecciones del 2010.

Los republicanos, por otro lado, no se pueden confiar. El obstruir la gestión demócrata en Washington no les hará ganar terreno.

En Virginia y en Nueva Jersey se han proyectado como opción de gobierno y tienen que darle solución a serios problemas.

La situación será más difícil en Nueva Jersey, donde los demócratas dominan la legislatura, pero ningún partido se puede dar el lujo de quedarse cruzado de brazos. Los votantes han pedido acción en 2008 y en 2009, y no demuestran que tengan paciencia alguna.

Los votantes quieres soluciones y las quieran ya.