Durante varios años, organizaciones de todo el país se unieron para buscar una sensata y humana reforma de inmigración. Pero una minoría persistente continúa trabajando para evitar que suceda.
Esta minoría no tiene ningún interés en compromisos. Su agenda de lucha contra la inmigración está impulsada por un movimiento nativista y xenófobo que culpa a los inmigrantes de todos los problemas, que anteriormente ha tildado a católicos y judíos de engañosos y a negros y chinos como inferiores.
Esta vez, el objetivo son latinos. Los grupos Numbers USA, el Centro de Estudios de Inmigración (CIS) y la Federación Americana para la Reforma de Inmigración (FAIR), en conjunto, han trabajado para tergiversar e intimidar a legisladores sobre el tema de inmigración, y sabotear proyectos de ley. Un informe publicado ayer por el Southern Poverty Law Center (SPLC) demuestra sus bases racistas y xenófobas.
El principal arquitecto de estos grupos es John Tanton, quien duda que las minorías puedan operar una civilización, pone en tela de juicio la posibilidad de educar a los latinos, y que la inmigración de razas de color como una amenaza para la América blanca. El SPLC describe el trabajo de Tanton con blancos supremacistas.
FAIR, la CIS y Numbers USA han tratado de distanciarse de Tanton. Sin embargo, el SPLC expone años de colaboración entre ellos y Tanton.
El movimiento nativista actúa bajo el temor que EE.UU. está bajo asedio por parte de extranjeros que causan estragos en el país. Sin embargo, la historia de los EE.UU. y estudios abrumadores demuestran una nación continuamente vitalizada por el trabajo de los inmigrantes.
Sin embargo, a la CIS le interesa todo menos los estudios. A Numbers USA le interesa cualquier cosa, menos los datos. A FAIR (cuyas siglas significan JUSTA en español) es todo menos eso.
Es hora que nuestros legisladores dejen de tratar a estos grupos como si fueran veraces y verlos por lo que son: intimidadores que quieren descarrilar a la América del siglo 21.
Durante varios años, organizaciones de todo el país se unieron para buscar una sensata y humana reforma de inmigración. Pero una minoría persistente continúa trabajando para evitar que suceda.
Esta minoría no tiene ningún interés en compromisos. Su agenda de lucha contra la inmigración está impulsada por un movimiento nativista y xenófobo que culpa a los inmigrantes de todos los problemas, que anteriormente ha tildado a católicos y judíos de engañosos y a negros y chinos como inferiores.
Esta vez, el objetivo son latinos. Los grupos Numbers USA, el Centro de Estudios de Inmigración (CIS) y la Federación Americana para la Reforma de Inmigración (FAIR), en conjunto, han trabajado para tergiversar e intimidar a legisladores sobre el tema de inmigración, y sabotear proyectos de ley. Un informe publicado ayer por el Southern Poverty Law Center (SPLC) demuestra sus bases racistas y xenófobas.
El principal arquitecto de estos grupos es John Tanton, quien duda que las minorías puedan operar una civilización, pone en tela de juicio la posibilidad de educar a los latinos, y que la inmigración de razas de color como una amenaza para la América blanca. El SPLC describe el trabajo de Tanton con blancos supremacistas.
FAIR, la CIS y Numbers USA han tratado de distanciarse de Tanton. Sin embargo, el SPLC expone años de colaboración entre ellos y Tanton.
El movimiento nativista actúa bajo el temor que EE.UU. está bajo asedio por parte de extranjeros que causan estragos en el país. Sin embargo, la historia de los EE.UU. y estudios abrumadores demuestran una nación continuamente vitalizada por el trabajo de los inmigrantes.