Después de negociar los derechos y la salud de la mujer, en negociaciones en el Senado algunos demócratas buscan hacer cambios a una enmienda que está en contra del aborto. Instamos a la Cámara y al Senado a que actúen como si las mujeres fueran más importantes que la represiva agenda conservadora que intenta controlar las decisiones de salud personal.

Durante el fin de semana, la Cámara aprobó un proyecto de ley para impulsar la reforma de salud. Si bien esto representa un paso adelante en algunos aspectos, lo que es escandaloso es cómo los republicanos, junto con demócratas de inclinación conservadora, secuestran la reforma de la salud y la hacen un rehén del debate sobre el aborto, así como sobre el de inmigración.

La demócrata de Illinois Jan Schakowsky, copresidente del Caucus de la Mujer en el Congreso, advirtió que la enmienda incluida en el proyecto de ley va más allá de la actual prohibición del uso de fondos federales para abortos. Esta enmienda dice que una mujer no puede comprar cobertura de salud que incluye los servicios de aborto aún cuando sea ella misma quien pague por el seguro. Su única opción es comprar una póliza de seguro por separado, que sólo cubre el aborto. Es una postura ridícula e inviable ya que ninguna mujer anticipa que necesitará un aborto.

Según el Instituto Nacional de Latinas para la Salud Reproductiva, para las mujeres que son pobres, esta medida es aún más aplastante. Tal como están las cosas, una de cada cuatro mujeres que viven en la pobreza que quiera tener un aborto, no puede, porque los políticos hicieron que el dinero de los impuestos federales no se utilice para ese procedimiento.