Este, es sólo un ejemplo de cómo los inmigrantes no sólo ayudan a mantener las ciudades, sino que también crean oportunidades. A nivel local, investigaciones de la Universidad Adelphi ha demostrado cómo los inmigrantes, incluidos los que están indocumentados, aportan un beneficio de ingresos netos a Long Island, incluso después de tener en cuenta el gasto de dinero público por servicios.

La legalización de los inmigrantes indocumentados tiene es clave para el crecimiento de las comunidades en toda nuestra nación. Esta es una política económica que deben entender nuestros legisladores para el futuro de las ciudades que representan.