La Rent Stabilization Association (RSA), que dice representar a 25 mil dueños de propiedades y agentes, elevó una demanda para anular la Ley de Protección de Inquilinos de la ciudad. RSA arguye que el Concejo Municipal no tiene la autoridad para enmendar el código de vivienda para crear una violación por hostigamiento.
La RSA dijo que de ninguna maneras condona el hostigamiento de inquilinos. Medidas ya existen para proteger a los inquilinos, sostuvo RSA, y la Ley de Protección de Inquilinos, impulsada por la presidente del Concejo, Christine Quinn y otros concejales, fue simplemente aprobada y promulgada para ganar puntos políticos.
La oficina de Quinn y organizaciones de vivienda dijeron que pasaron 14 meses trabajando en la ley local, de modo que fuera balanceada. Pero RSA nunca fue receptiva —aun cuando salvaguardas fueron incluidos para asegurar que los inquilinos no llevaran a sus caseros a corte bajo falsos reclamos.
Nos preguntamos, qué tipo de medida hubiera sido satisfactoria para RSA. Suena como si ninguna medida, después de todo.
La Ley de Protección de Inquilinos da algunos recursos a familias a merced de caseros que repetidas veces las amenazan, cortan su agua caliente y cometen otras violaciones. Antes de la ley, los inquilinos tenían que ir a Corte de Vivienda por cada violación individual en vez de tener la oportunidad de demostrar un patrón de hostigamiento.
La RSA es un grande y poderoso cabildero. Inquilinos que encaran la presión de caseros que mediante hostigamiento o negligencia los quieren sacar de sus viviendas, a fin de poder cobrar más por el alquiler, merecen y necesitan este recurso. La Ley de Protección de Inquilinos debería ser defendida con determinación y permanecer en los libros.







