Barack Obama. [Fotos: AP]
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Dos momentos definitorios de este ciclo electoral han sido la declaración del senador Obama de que el cuidado de salud es un derecho, y su discurso en Filadelfia sobre relaciones raciales. Con ambos, vimos a un líder dispuesto a enfrentar problemas de la vida real y un visionario que puede ver más allá de lo que somos ahora, hacia lo que podemos convertirnos.

También quedamos impresionados por la defensa de las mujeres del senador Obama. El defendió el derecho de una mujer a tomar decisiones sobre su propio cuerpo. Asimismo, desafió a McCain por bloquear la equidad salarial para las mujeres.

McCain se ha sacrificado por esta nación como piloto capturado durante la guerra de Vietnam. Pero permanece demasiado cerca de las políticas económicas de Bush para liderar una nación fuera de este hoyo económico. A medida que surgía la actual crisis financiera, él arguyó que los fundamentos de la economía eran fuertes, que necesitábamos una comisión para estudiar el asunto y señaló algunos ejecutivos codiciosos—no un mercado no regulado—como el problema. En Irak y Afganistán, él está demasiado comprometido con una simple táctica —el surgimiento— para presentar una visión coherente de estas guerras dañinas. El no puede confundir el bosque con los árboles. Y tristemente, McCain ha conducido una campaña divisiva y llena de encono.

Nuestra nación necesita liderazgo fuerte, constante y centrado en el bien común. El 4 de noviembre, deposite su voto por el senador Barack Obama.