Barack Obama. [Fotos: AP]
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La arrogancia y mentiras de la administración de George W. Bush nos llevó a la guerra. La histeria antigubernamental del Congreso bajo control republicano pavimentó la vía para la sacudida financiera. La economía y credibilidad de esta nación han sido profundamente dañadas.

Nuestro próximo presidente debe tener la capacidad, juicio y visión para restaurar confianza, tanto aquí como en el extranjero. EL DIARIO/LA PRENSA respalda al senador Barack Obama como el líder listo para redirigir a Estados Unidos de América hacia su promesa.

El senador Obama sabiamente se opuso a la mal dirigida e inmoral carga de Bush contra Irak. De Corona a Washington Heights, los latinos han sufrido los efectos devastadores de esta guerra. El senador Obama ha prometido traer de regreso para el 2010 a los hijos e hijas que sirven en Irak.

El senador Obama ha identificado correctamente que la economía de dejar que las boronas de arriba caigan abajo no abordan las inequidades que encaran los estadounidenses. A medida que nuestra economía continúa deteriorándose, latinos y afroamericanos resultan desproporcionadamente afectados por ejecuciones de hipotecas. Obama ha propuesto una moratoria de 90 días en las ejecuciones, de modo que algunos prestamistas y propietarios puedan renegociar términos.

Otros problemas demandan atención. La tasa de graduación en Estados Unidos anda a la zaga de otras naciones ricas. El senador Obama se ha comprometido a invertir en las escuelas y hacer la educación superior más accesible.

La nación también necesita una política inmigratoria humana y sensible. Mientras el senador John McCain una vez pareció ser un interlocutor razonable sobre reforma de inmigración, gradualmente cedió ante los ultraconservadores republicanos al promover un proceso de dos etapas enfatizando la vigilancia fronteriza. El senador Obama claramente ha presentado una solución más inteligente en inmigración, incluyendo sacar a los inmigrantes indocumentados de las sombras.